Coyuntura Bursátil Intl | Mercados en Récord y Vientos de Cambio en Tecnología y Finanzas. 20260105

El mercado bursátil estadounidense experimentó un avance notable, con el Dow Jones alcanzando un récord histórico, impulsado principalmente por el fuerte desempeño de los sectores de energía y bancos, con ganancias significativas para empresas como Chevron, Halliburton, Goldman Sachs y JPMorgan.

En el ámbito farmacéutico, Novo Nordisk lanzó Wegovy, la primera píldora GLP-1 contra la obesidad, con precios que varían según la dosis. El inversor Michael Burry, conocido por «The Big Short», sugiere que la intervención de EE. UU. en Venezuela podría beneficiar a refinadoras como Valero y a empresas de servicios petroleros.

La agenda tecnológica del CES 2026 destacó la omnipresencia de la Inteligencia Artificial en una nueva ola de gadgets. Paralelamente, Amazon amplió su competencia con otros chatbots al lanzar Alexa+ en una versión web. En el sector corporativo, L3Harris anunció una reestructuración de su unidad de propulsión espacial y AT\&T planea trasladar su sede global a Plano para 2028.

Se reportaron cuestionamientos sobre las ganancias de CEOs bancarios, como Jamie Dimon de JPMorgan, en un entorno regulatorio más flexible. Además, en Nueva York, las tarifas de tránsito del MTA subieron a $3, con la capitalización semanal de tarifas OMNY volviéndose permanente. A nivel económico, el índice PMI de manufactura del ISM registró su décimo mes consecutivo de contracción en diciembre.

En noticias de consumo, McDonald’s enfrenta una demanda colectiva por la supuesta inducción a error en la publicidad de su McRib, y Chick-fil-A conmemoró su 80 aniversario con una campaña de «nueva nostalgia» y la adición permanente de Frosted Sodas. Finalmente, Toyota Motor North America reportó un aumento del 8% en sus ventas de 2025, con casi la mitad de sus vehículos vendidos siendo modelos electrificados. Gsandel.

Fuente: GuruFocus

Coyuntura Bursátil INTL | Un inicio explosivo.

Los mercados mantienen la cautela, sobre un evento que no fue sorpresa.

La sorpresiva – entre líneas- intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro han reconfigurado el tablero geopolítico global al inicio del ciclo anual, generando una volatilidad inmediata en los mercados energéticos. El S&P 500 y el Nasdaq han reaccionado con cautela ante la incertidumbre operativa de las petroleras en la región, mientras los bonos del Tesoro a 10 años mantienen rendimientos estables cerca del 4,18% ante la búsqueda de refugio. En Latinoamérica, el peso mexicano ha experimentado una depreciación del 0,41% situándose cerca de las 17,97 unidades por dólar, evidenciando una salida de flujos hacia activos de menor riesgo y sugiriendo un sesgo de cautela.

La Administración Trump ha prometido una apertura masiva de las reservas crudas venezolanas mediante inversiones multimillonarias de firmas estadounidenses, lo que ha provocado una caída inicial en los precios internacionales del petróleo ante la expectativa de un exceso de oferta a mediano plazo. Las acciones de empresas de defensa y energía en Wall Street registran alzas significativas, mientras que el sector tecnológico muestra un desempeño plano a la espera de indicadores de manufactura ISM. Esta situación ha elevado el riesgo país en las economías andinas y presiona las primas de seguro contra impago en la región, reflejando una postura defensiva.

El fortalecimiento del Índice Dólar (DXY), que repuntó un 0,24% tras la escalada de tensiones, complica el panorama para las divisas emergentes que ya venían lidiando con una política monetaria restrictiva de la Reserva Federal. Aunque el mercado de bonos de Venezuela ha visto un rally especulativo por el posible cambio de régimen, el contagio hacia los bonos soberanos de Brasil y Colombia es negativo debido al aumento de la percepción de inestabilidad regional. Los inversionistas están ajustando sus carteras hacia posiciones más líquidas en dólares, lo que reduce la disponibilidad de capital fresco para proyectos de infraestructura en el Cono Sur, sugiriendo un sesgo de cautela.

Los datos económicos previstos para esta semana en Estados Unidos, incluyendo el reporte de nóminas no agrícolas y el ISM de servicios, se ven ahora eclipsados por las amenazas de Washington de ampliar sus acciones militares hacia otros nodos de inestabilidad regional. El Nasdaq Composite refleja esta tensión con una ligera corrección, mientras que los activos refugio como el oro y el franco suizo ganan tracción como coberturas geopolíticas. En los mercados locales de América Latina, las bolsas de valores han iniciado la jornada con pérdidas moderadas, castigando especialmente a las empresas con alta exposición al comercio transfronterizo, impulsando un apetito por el riesgo.

La consolidación de un nuevo orden internacional bajo la doctrina de presión económica y militar estadounidense redefine las proyecciones de crecimiento para el hemisferio, situando la resiliencia de las cadenas de suministro en el foco prioritario. Mientras el S&P 500 lucha por mantener sus niveles máximos tras un cierre de 2025 sólido, los diferenciales de tasas de interés siguen favoreciendo el carry trade en México, aunque con una volatilidad implícita mucho mayor. La incertidumbre sobre la respuesta de potencias rivales y el impacto en la estabilidad social regional mantiene a los gestores de fondos en una posición de espera estratégica, reflejando una postura defensiva.

Reacciones de inicio de jornada bursátil

Los mercados financieros abrieron la jornada con un rally de activos considerados refugio seguro. La captura de Nicolás Maduro en Venezuela impulsó el precio del oro y la plata, junto con una subida notable en las acciones de defensa a nivel global, como Lockheed Martin y RTX. Los futuros del Nasdaq mostraron firmeza, impulsados por las empresas de chips (NVIDIA, AMD), mientras los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU. retrocedieron ante el riesgo geopolítico. La OPEP+ confirmó que mantendrá su pausa en los aumentos de producción de petróleo hasta el primer trimestre del año.

En el frente tecnológico, la feria CES 2026 en Las Vegas centró su atención en la Inteligencia Artificial (IA). El CEO de NVIDIA, Jensen Huang, destacó avances en robótica y simulación, en paralelo con la presentación de televisores y electrodomésticos con IA integrada por parte de Samsung Electronics. El avance de los humanoides también se evidenció con el robot Atlas de Boston Dynamics, que demostró tareas autónomas en fábricas.

A nivel corporativo, Berkshire Hathaway confirmó a Greg Abel como CEO, con Warren Buffett manteniendo su cargo de presidente. Las acciones de Palantir experimentaron volatilidad tras informes de venta de acciones por parte de insiders y el escrutinio sobre su valuación.

Finalmente, el panorama económico para 2026 apunta a una moderación de la inflación y un crecimiento global más lento, con un mercado laboral desigual. En Nueva York, la tarifa base del metro y autobús aumentó a $3, completando la transición al sistema OMNY. Fuente: Reuter.

Reacciones políticas

Nuevo Liderazgo: EE. UU. no está ‘literalmente manejando’ el país, pero sí su ‘política’. Ha aceptado a la vicepresidenta Delcy Rodríguez como líder interina bajo un acuerdo de «tutela», esperando que ella coopere con la agenda estadounidense.
Legalidad Cuestionada: La acción parece violar la Carta de la ONU, que prohíbe el uso de la fuerza en territorio soberano. El gobierno de Trump la justificó como una acción de cumplimiento de la ley debido a la acusación de Maduro en EE. UU.
Reacciones Internacionales:
Gobiernos de izquierda en Latinoamérica, China y Rusia denunciaron la operación como ilegal.
El secretario general de la ONU la calificó como un «precedente peligroso».
Líderes europeos, como el presidente de Francia, se mostraron favorables a la destitución de Maduro.
Muchos venezolanos en el terreno informaron a reporteros de un deseo de cambio.

Coyuntura Bursátil | Resumen de negocios 2024-2025

Contexto económico y financiero

El cierre de 2025 en el mercado bursátil costarricense estuvo condicionado por un entorno de política monetaria expansiva y una estacionalidad que secó la liquidez en el tramo final del año. El hecho más relevante del mes fue la decisión de la Junta Directiva del Banco Central de reducir la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 25 puntos base, situándola en 3,25% a partir del 19 de diciembre. Este movimiento, fundamentado en una inflación interanual de -0,4% en noviembre, profundizó la tendencia a la baja en los rendimientos locales y presionó la Tasa Básica Pasiva hacia el 3,77%. En términos de flujo, el mercado experimentó una calidad de volumen desigual; mientras que la primera quincena mostró un dinamismo moderado impulsado por el rebalanceo de carteras de inversionistas institucionales y el programa de Creadores de Mercado, la segunda mitad sufrió un estrujamiento de liquidez sistémico. Los Reportos Tripartitos, a pesar de su dominio habitual, cedieron terreno ante la inactividad de las tesorerías bancarias por el cierre fiscal, dejando al Mercado Secundario con una participación relativa inusualmente alta, aunque con montos nominales deprimidos. El tipo de cambio en el Monex, cerrando cerca de los ¢496,00, mantuvo la tónica de apreciación del colón, limitando el apetito por papel en dólares y consolidando la preferencia por activos de corta duración en moneda nacional. En suma, diciembre de 2025 consolidó un mercado de «bajos tipos» con una profundidad transaccional mínima, donde el exceso de liquidez bancaria no logró traducirse en una formación de precios robusta debido a la parálisis operativa del periodo festivo.

El ciclo de negocios del 2025, cerró con un incremento interanual del 12% en el volumen transado, alcanzando los $36.885.91 millones, a pesar de una caída del 9% en la cantidad de transacciones totales. Este crecimiento estuvo cimentado en un robusto desempeño del Mercado Primario, que registró una expansión del 49% en mucho por el rescate de negocios del Sistema SINPE con la implementación exitosa de la figua de «Creadores de Mercado», compensando con creces la contracción del 28% en el Mercado de Liquidez. La estructura del mercado refleja un sesgo usual y profundo hacia el Sector Público, que acaparó el 92,6% de la operativa frente a un Sector Privado que retrocedió un 22% en su volumen anual. Por moneda, el apetito por el colón costarricense se fortaleció con un crecimiento del 16%, mientras que los instrumentos en dólares mostraron un avance marginal del 3%. Destaca un cambio estructural en la madurez de los portafolios, con un incremento del 39% en las operaciones a plazos mayores de tres años, sugiriendo una migración hacia el tramo largo de la curva para capturar rendimientos ante la política expansiva. En cuanto a la tipología operativa, la Deuda se consolidó como el motor principal con un aumento del 22%, mientras que los instrumentos de renta variable y derivados sufrieron correcciones severas de doble dígito. Este dinamismo, enmarcado en una apreciación del tipo de cambio promedio del 2%, dibuja un mercado con mayor profundidad en el fondeo estatal y una rotación de carteras que prioriza el valor devengado sobre la liquidez inmediata.

La comparativa del volumen transado por tipo de operación entre los periodos 2024 y 2025 revela una transformación significativa en la dinámica de la Bolsa Nacional de Valores. El segmento de Deuda no solo se consolidó como el pilar fundamental del mercado, sino que experimentó una expansión notable, impulsando el crecimiento sistémico. Paralelamente, el Mercado Primario registró el avance más agresivo en términos porcentuales, reflejando una intensa actividad de captación por parte del Ministerio de Hacienda y el Banco Central para gestionar sus necesidades de financiamiento y política monetaria.

En contraste, se observa un retroceso en las operaciones de Recompra y el Mercado de Liquidez, lo que sugiere un desplazamiento del capital desde la gestión de corto plazo hacia instrumentos de inversión de mayor calado y duración. Esta rotación es consistente con la búsqueda de rendimientos en un entorno de tasas a la baja, donde los inversionistas institucionales han preferido asegurar tasas en el mercado primario y secundario de deuda antes que mantener excedentes en vehículos de liquidez inmediata. Los volúmenes en acciones y derivados permanecen como componentes marginales, subrayando la naturaleza predominantemente de renta fija del ecosistema bursátil costarricense.

Expectativas 2026: El Despertar de la Inversión Estratégica en un Mercado de Tasas a la Baja.

El cierre del ciclo 2025 ha consolidado una transformación estructural en la Bolsa Nacional de Valores, marcando el momento idóneo para que los inversionistas institucionales y corporativos optimicen sus posiciones. Con una Tasa de Política Monetaria en niveles del 3,25% y un incremento del 49% en el volumen del Mercado Primario, el ecosistema bursátil costarricense está demostrando una profundidad y dinamismo sin precedentes, impulsado por una migración hacia plazos mayores a tres años que busca capturar valor antes de futuros ajustes. La robustez del sector público, que acapara el 92,6% de la operativa, junto con un fortalecimiento del apetito por instrumentos en colones, ofrece un escenario de estabilidad y rendimientos devengados que supera la gestión pasiva de liquidez. Participar hoy en la bolsa costarricense no es solo una decisión de tesorería, es un movimiento estratégico para asegurar rentabilidad en un mercado que se sofistica y expande su volumen transado año tras año.

Para capitalizar el dinamismo observado en el cierre de 2025, donde el volumen transado creció un 12% impulsado por el Mercado Primario, la estrategia debe enfocarse en la captura de rendimientos reales ante una Tasa de Política Monetaria (TPM) expansiva de 3,25%. El crecimiento del 39% en operaciones a plazos mayores de tres años sugiere que la ventana de oportunidad se encuentra en la extensión de la duración de las carteras para asegurar tasas actuales antes de posibles compresiones adicionales en los spreads. Se recomienda una sobreponderación en instrumentos de Deuda del Sector Público en colones, aprovechando que este segmento creció un 16% y ofrece la mayor profundidad de mercado con un riesgo de crédito soberano controlado.

Para la gestión de tesorería corporativa, es vital rotar los excedentes desde el Mercado de Liquidez, que mostró una contracción operativa del 28%, hacia el Mercado Secundario de compra-ventas, el cual mantuvo una participación relativa sólida del 37% incluso en periodos de estrujamiento sistémico. Esta rotación permite una mayor formación de precios y evita el costo de oportunidad de mantener efectivo ocioso en un entorno donde el tipo de cambio muestra una tendencia de apreciación estable cerca de los ¢496,00. El enfoque debe ser la construcción de una escalera de vencimientos (laddering) que combine emisiones de corto plazo para necesidades operativas y papel de largo plazo para maximizar el valor devengado, alineándose con la tendencia de mercado que favorece los activos de mayor madurez.

Gsandel.

Coyuntura Bursátil | Perspectiva 2026.

Promesas y Retos. Autores David Frame, Adam Tejpaul y Martin Marron de JPMorgan.

El informe «Perspectivas 2026» de J.P. Morgan analiza las principales fuerzas que moldearán el panorama económico y de inversión en los próximos años: la inteligencia artificial (IA), la fragmentación global y la inflación. La IA se presenta como una tecnología transformadora que promete aumentar la productividad y generar valor en mercados públicos y privados, aunque también plantea riesgos como la disrupción laboral y la posibilidad de una burbuja de mercado. La fragmentación global está reconfigurando el comercio, las cadenas de suministro y las alianzas económicas, priorizando la resiliencia y la seguridad sobre la eficiencia. Este cambio afecta la dinámica del dólar como moneda de reserva y fomenta la diversificación hacia otras divisas y activos como el oro y las criptomonedas.
La inflación, por su parte, se ha convertido en un desafío estructural, con mayor volatilidad y niveles más altos que en la era poscrisis financiera. Factores como la psicología de consumidores y empresas, brechas de capacidad en sectores clave, balances sólidos de los consumidores y el cambio climático contribuyen a este entorno inflacionario. Además, el aumento de la deuda pública y los déficits fiscales en economías desarrolladas, especialmente en Estados Unidos y el Reino Unido, plantea riesgos adicionales.
En cuanto a las estrategias de inversión, el informe destaca la importancia de construir carteras resilientes y diversificadas. Los bonos soberanos y de grado de inversión vuelven a ser una opción atractiva para protegerse contra la volatilidad de la renta variable. Sin embargo, se recomienda complementar la renta fija tradicional con activos que ofrezcan una correlación positiva con la inflación, como materias primas, infraestructura, bienes raíces y estrategias alternativas líquidas y hedge funds. Estas clases de activos pueden mitigar el impacto de la inflación y ofrecer rentabilidades diferenciadas.
América del Sur se posiciona como una región clave en un mundo fragmentado, gracias a su abundancia de recursos críticos como cobre, litio, petróleo y productos agrícolas. La región ofrece oportunidades de inversión en sectores como energía, minerales críticos, infraestructura verde y logística. En Europa, el aumento del gasto en defensa y la digitalización están impulsando la demanda de bienes de capital y soluciones energéticas, mientras que los mercados privados presentan oportunidades atractivas en sectores como tecnología y telecomunicaciones.
El informe subraya la necesidad de un enfoque estratégico y ágil para aprovechar las oportunidades y mitigar los riesgos en esta nueva era de inversión. La planificación patrimonial y la construcción de carteras deben adaptarse a las dinámicas de un entorno económico más complejo y volátil, con el objetivo de preservar el poder adquisitivo y alcanzar los objetivos financieros a largo plazo.

Fuente: https://assets.jpmprivatebank.com/content/dam/jpm-pb-aem/latam/regional/es/documents/latest-and-featured/JPMORGANPERSPECTIVAS2026PROMESASYRETOS.pdf

Coyuntura Bursátil| Semana 52. Chao 2025

En la semana 52, el cierre del año estuvo marcado por una liquidez estacional elevada por la distribución del aguinaldo y por decisiones de inversión de corto plazo que se trasladaron a instrumentos tradicionales en colones, como los certificados de depósito a plazo, donde las entidades financieras publicitaron rendimientos competitivos en horizontes de seis, doce y veinticuatro meses; ese flujo tiende a presionar a la baja las tasas cortas del mercado y a estabilizar la demanda de instrumentos de alta calidad crediticia, al tiempo que modera la volatilidad intradía del tipo de cambio en un contexto de inflación baja y expectativas ancladas.

El telón macro se mantuvo dominado por proyecciones oficiales que, aunque positivas, presentan matices. El Banco Central, en su comunicación de inicios de año, había anticipado un crecimiento para 2025 cercano al 4,1%, con un entorno de inflación contenida, narrativa que reforzó la lectura de un ciclo de política monetaria más acomodaticio y un sesgo de normalización de tasas reales; sin embargo, a lo largo del año las revisiones de organismos internacionales—FMI y OCDE—introdujeron señales de enfriamiento en la demanda externa y potencial presión en exportaciones, lo que matiza el apetito por riesgo en emisores más sensibles al ciclo global.

Desde la perspectiva doméstica, el Banco Central ha señalado que la expansión de la actividad se sostiene con la demanda interna como principal motor, y que en el tercer trimestre el crecimiento interanual se aceleró respecto al año previo; este desempeño, sumado a la baja inflación, tiende a comprimir primas por riesgo macro en la curva soberana en moneda local, pero a la vez expone a los portafolios a riesgo de reevaluación si el componente externo se deteriora por shocks comerciales o por un menor dinamismo de socios clave. En el último informe del 26 de diciembre, se desprende que el «… Banco Central de Costa Rica ha consolidado una postura monetaria expansiva al situar la Tasa de Política Monetaria en un 3,25%, nivel que busca estimular la economía en un contexto donde la inflación interanual permanece en terreno negativo (-0,38%). Este entorno de precios bajos convive con un crecimiento robusto de la actividad económica del 4,7%, traccionado fundamentalmente por el dinamismo de las zonas francas, mientras el régimen definitivo muestra signos de estabilización. En el mercado financiero, se percibe una moderación en el crédito al sector privado, con un avance del 5,4% donde las colocaciones en dólares superan el ritmo de los colones. Por su parte, el mercado cambiario mantiene una estabilidad relativa con un tipo de cambio de referencia que orbita los ₡500, en un marco de mayor preferencia por la liquidez en moneda extranjera. Las tasas pasivas, como la TBP, reflejan este ajuste a la baja situándose en el 3,78%, alineadas con la moderación de los precios internacionales de las materias primas, especialmente el crudo WTI. Esta coyuntura define un escenario de estabilidad macroeconómica con retos persistentes para retornar la inflación al rango meta institucional.

La coexistencia de una senda de crecimiento moderada y sorpresas negativas en proyecciones externas suele traducirse en un sentimiento mixto entre inversionistas institucionales: mayor comodidad con riesgo duration en colones, pero cautela táctica dada la evolución del crédito corporativo con exposición a exportaciones y consumo discrecional. En el mercado bursátil, ese balance se refleja en rotaciones hacia emisores con flujos más defensivos (BCCR, Bancos Públicos y Mutuales) y vencimientos cortos, con una lectura prudente sobre spreads en tramos medios, especialmente si persisten titulares de desaceleración en comercio exterior.

Para las tasas de interés, la combinación de inflación baja y liquidez estacional sugiere presión a la baja en tramos cortos y una curva con pendiente contenida; no obstante, la sensibilidad de la parte larga a noticias sobre crecimiento y a eventuales necesidades de financiamiento del Gobierno mantiene un piso en primas por riesgo soberano. En tipo de cambio, el entorno de baja inflación y entradas estacionales respalda una dinámica ordenada, pero nuevos signos de debilidad en exportaciones o cambios abruptos en términos de intercambio podrían reactivar coberturas y una demanda precautoria de dólares, con impactos inmediatos en valoración de posiciones en moneda extranjera.

Finalmente, la narrativa pública sobre crecimiento e inflación baja ha contribuido a una percepción de riesgo macro controlada al cierre del año, pero la prudencia de los inversionistas se sostiene por la presencia de shocks exógenos potenciales y por la posibilidad de nuevas revisiones de organismos internacionales. Bajo este balance, la reacción esperada del mercado costarricense es de estabilidad en precios en el corto plazo, compresión moderada de spreads de alta calidad y selección activa en crédito, con monitoreo continuo de comunicaciones del Banco Central y de datos de comercio exterior para ajustar duración y exposición cambiaria ante cualquier giro del ciclo.

La semana 52 en la Bolsa Nacional de Valores de Costa Rica exhibió un comportamiento típico de cierre de ciclo anual, caracterizado por una contracción severa en los volúmenes transados que redujo la actividad a un saldo marginal de 42,69 millones, representando apenas un 5,7% de lo negociado en el periodo previo. Este estrujamiento de la liquidez se concentró mayoritariamente en los primeros dos días de la semana, con una parálisis casi total a partir del 24 de diciembre, lo que refleja una desestacionalización forzada por el feriado extendido. A pesar de la caída sistémica, el Mercado Secundario logró capturar la mayor cuota de participación relativa con un 37%, desplazando a los Reportos Tripartitos que usualmente dominan el flujo operativo, lo que sugiere una actividad residual de rebalanceo de carteras más que una gestión activa de tesorería. El desplome de 706 millones respecto a la semana anterior confirma un mercado «seco», donde la ausencia de subastas relevantes en el Mercado Primario y la nula rotación de papel en los días finales neutralizaron cualquier intento de formación de precios, dejando al sistema financiero en una postura de preservación de capital y mínima exposición operativa de cara al cierre fiscal.

Coyuntura Bursátil | Semana 51. Costa Rica en Perspectiva. Inteligencia Bursátil

La semana 51 del 2025 en Costa Rica se caracterizó por una confluencia de sucesos políticos, económicos y sociales que delinean el cierre del 2025. En el plano político, la votación sobre la inmunidad del presidente Rodrigo Chaves generó una fractura visible dentro del Partido Liberación Nacional, debilitando la cohesión de la principal fracción opositora y aumentando la percepción de incertidumbre institucional. Este episodio se suma a un ambiente electoral cargado de propuestas inusuales para las elecciones de 2026, que van desde minería espacial hasta proyectos de teleféricos urbanos, reflejando tanto creatividad como desconexión con la realidad fiscal del país.
En el ámbito económico-financiero, el Banco Central anunció la suspensión del Sistema Nacional de Pagos Electrónicos (SINPE) durante tres días al cierre del año, lo que generó preocupación en sectores comerciales y bancarios por la afectación en transacciones críticas. Paralelamente, la Caja Costarricense de Seguro Social confirmó que el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte alcanzará por primera vez a casi 400.000 pensionados en 2026, un hito que plantea retos de sostenibilidad fiscal y presión sobre las tasas de interés y el tipo de cambio.
El sector social se vio sacudido por tragedias: un incendio en Zapote cobró la vida de tres niñas y una adulta, mientras otro siniestro en una cuartería capitalina dejó cinco fallecidos, evidenciando vulnerabilidades en infraestructura y gestión de riesgos. A esto se sumó un fin de semana con ocho muertes en carretera, principalmente motociclistas, lo que reavivó el debate sobre seguridad vial.
En el plano corporativo y deportivo, el Club Saprissa enfrentó un nuevo sacudón con la salida de Erick Lonnis de la gerencia deportiva, mientras que en ciclismo Alejandro Fonseca se consolidó como bicampeón de la Vuelta a Costa Rica, reforzando la visibilidad internacional del deporte nacional. Además, el Ministerio de Trabajo recibió más de 100 denuncias por incumplimiento en el pago de aguinaldos, reflejando tensiones laborales en el cierre del año.

Desde la perspectiva del sentimiento del inversor, la fractura política y las tragedias sociales aumentan la percepción de riesgo país. En la valoración de portafolios, los sectores consumo y financiero enfrentan volatilidad, pero ello se deja de lado con la euforía que vive la mitad del país con el triple trofeo que la liga le dió a sus inchas. En el medio Mercado bursátil, la pausa en SINPE y las denuncias laborales generan cautela en operaciones de corto plazo. Y en cuanto a expectativas financieras, en particular en lo que se refiere a tasas de interés y tipo de cambio, la presión fiscal por el aumento de pensionados anticipa ajustes en política monetaria.

En general, la semana 51 cierra con un panorama de alta sensibilidad política y social, acompañado de retos financieros estructurales. Los inversionistas deben considerar escenarios de liquidez restringida y volatilidad institucional al proyectar sus portafolios hacia el inicio del 2026.

NEGOCIOS BURSÁTILES (Cifras en millones de USD$)

La Bolsa Nacional de Valores cerró la semana 51 con una disminución general en la actividad, reflejando el comportamiento típico de fin de año y una mayor cautela por parte de los inversionistas institucionales. El volumen total negociado alcanzó $748.97 millones, lo que representa una caída de $139.34 millones respecto a la semana previa. Este retroceso confirma un mercado que entra en fase de menor dinamismo operativo, aunque con señales puntuales de recomposición estratégica.

El mercado de liquidez sumó $84.02 millones, por debajo de los $118.43 millones de la semana anterior. La reducción responde a una menor rotación de instrumentos de corto plazo y a un cierre anticipado de posiciones, en un entorno donde las tasas permanecen estables y sin presiones alcistas relevantes. La menor actividad en este segmento contribuyó a un sentimiento de mercado más defensivo.

El mercado primario registró la contracción más marcada, cayendo de $257.03 millones a $68.05 millones. La ausencia de colocaciones significativas por parte del Gobierno y emisores privados, sumada a la expectativa de tasas más bajas en 2026, llevó a los inversionistas a posponer decisiones de entrada. Esta pausa redujo la referencia para la formación de precios en el resto del mercado.

En contraste, el mercado secundario fue el motor de la semana, alcanzando $400.58 millones, por encima de los $304.33 millones de la semana previa. El repunte evidencia un mayor interés por recomposición de portafolios, especialmente en deuda soberana de mediano plazo, aprovechando la estabilidad cambiaria y la continuidad de la política monetaria expansiva. Este comportamiento sugiere que los inversionistas están consolidando posiciones antes del cierre fiscal.

Los reportos se mantuvieron relativamente estables, con $196.32 millones, apenas por debajo de los $208.51 millones de la semana anterior. La demanda por financiamiento de corto plazo se moderó, coherente con un mercado que reduce operaciones apalancadas en la recta final del año.

En conjunto, la semana 51 mostró un mercado bursátil menos voluminoso pero con señales claras de reacomodo interno. La fortaleza del mercado secundario compensó parcialmente la caída en liquidez y primario, mientras que las tasas y el tipo de cambio permanecieron estables. Para los portafolios institucionales, el entorno sigue siendo favorable para consolidar posiciones en deuda soberana y mantener cautela en instrumentos de corto plazo, a la espera de las primeras señales macroeconómicas del 2026. Gsandel.

Fondos de Inversión en Costa Rica: Colones vs Dólares

“Fondos de inversión en Costa Rica: ¿Estabilidad en colones o dinamismo en dólares?”

La industria de fondos de inversión en Costa Rica administra un total equivalente a $7.787 millones, con $2.528 millones en colones y $5.260 millones en dólares. La estructura muestra una fuerte concentración en el mercado de dinero: 89% en colones y 43% en dólares, mientras que el segmento inmobiliario apenas representa 1% en colones frente a un relevante 43% en dólares. El desarrollo de proyectos es marginal, con solo 2% en dólares.

La industria de fondos en Costa Rica muestra contrastes claros entre colones y dólares. El primer gráfico evidencia la concentración en mercado de dinero para colones, mientras que en dólares el peso se reparte entre mercado de dinero e inmobiliario, reflejando estrategias más diversificadas.

En términos de rendimiento, los fondos en dólares exhiben mayor dinamismo: retorno promedio de 5,05% frente a 3,73% en colones. Destaca el fondo de crecimiento en dólares con 7,57% y alta volatilidad (Ds 4,28), alcanzando extremos entre -2,10% y 20,09%. En colones, el crecimiento rinde 3,78% con baja dispersión (Ds 0,24). El mercado de dinero mantiene retornos moderados en ambas monedas (2,57% CRC y 2,99% USD), reflejando su perfil conservador.

La diferencia más marcada está en inmobiliario: 4,25% en dólares con variabilidad significativa, frente a 4,45% estable en colones. Los fondos de ingreso son consistentes, aunque más rentables en dólares (5,39% vs 4,14%). En conjunto, la cartera dolarizada ofrece mayores oportunidades, pero con riesgos más altos, mientras que la posición en colones privilegia estabilidad y liquidez.

En el segundo gráfico, los retornos promedio confirman la ventaja de los fondos dolarizados: destacan crecimiento (7,57%) y desarrollo (5,62%), frente a retornos más moderados en colones, donde la estabilidad es la norma.

La industria se concentra en el mercado de dinero y persiste en iniciativas en dólares

Este gráfico muestra la relación entre volatilidad (desviación estándar) y retorno promedio por tipo de fondo y moneda. Los puntos verdes corresponden a fondos en dólares y los azules a fondos en colones, con tonalidades distintas según la categoría. Se observa que los fondos en dólares, especialmente crecimiento, presentan mayor dispersión y rangos amplios (de -2,10% a 20,09%), lo que implica oportunidades de alto rendimiento pero con riesgo elevado. En contraste, los fondos en colones se concentran en retornos moderados y baja volatilidad, ideales para perfiles conservadores. Las etiquetas indican el rango mínimo y máximo de cada fondo, ofreciendo una visión clara del comportamiento histórico.

En resumen, la industria de fondos en Costa Rica administra $7.787 millones, con marcada diferencia entre monedas: colones privilegia liquidez y estabilidad (retorno promedio 3,73%), mientras que dólares ofrecen mayor rentabilidad (5,05%) pero con alta volatilidad. Mercado de dinero domina en colones, mientras inmobiliario y crecimiento lideran en dólares. ¿Riesgo o seguridad? Tú decides.

Aprovecha tu aguinaldo : invierte en tu futuro

El aguinaldo es ese respiro financiero que todos esperamos, pero también puede convertirse en la mejor oportunidad para dar un paso hacia la estabilidad económica. En lugar de dejar que el dinero extra se diluya en gastos impulsivos, piensa en cómo hacerlo crecer.

Los fondos de inversión son una alternativa inteligente: combinan seguridad, rendimiento y la posibilidad de construir patrimonio con disciplina. No se trata solo de ahorrar, sino de invertir con visión, aprovechando productos diseñados para diferentes perfiles, desde los más conservadores hasta los que buscan mayores retornos.

Este aguinaldo no lo dejes escapar. Convierte el dinero extra en una oportunidad para tu futuro. Empieza hoy a construir tu patrimonio con disciplina y visión. ¡Ahorra e invierte, porque el mejor regalo es tu tranquilidad financiera!. Gsandel.

COYUNTURA BURSÁTIL INTERNACIONAL. SEMANA 51.

Rotación estratégica y señales de madurez en el rally tecnológico

Broker

El mercado estadounidense cerró la jornada con un tono claramente constructivo, reflejado en nuevos avances del S&P 500 y del Nasdaq, impulsados por el renovado apetito por activos de crecimiento y tecnología. Nvidia volvió a ocupar el centro de la conversación tras un desempeño bursátil sólido, aunque con señales de que la fase más explosiva del rally podría estar quedando atrás, lo que abre espacio para una rotación selectiva dentro del universo de inteligencia artificial. Berkshire Hathaway sorprendió al mercado al reducir su exposición en Apple y redirigir capital hacia una compañía vinculada al ecosistema de IA con una capitalización cercana al billón de dólares, reforzando la narrativa de reposicionamiento estratégico ante el nuevo ciclo tecnológico. En paralelo, varios gestores de alto perfil comenzaron a deshacer posiciones en Nvidia y AMD para apostar por otros fabricantes de semiconductores, sugiriendo una lectura más fina del ciclo y de las valoraciones relativas. El mercado también mostró interés renovado en acciones castigadas, con títulos que acumulan fuertes caídas en los últimos años despertando debate sobre oportunidades contrarias, mientras que el repunte de nombres como Tesla y Meta confirmó que el momentum sigue favoreciendo a las grandes plataformas con capacidad de monetizar innovación y escala. En conjunto, el flujo de noticias refuerza un escenario de mercado dinámico, donde la selección de activos y el timing comienzan a ser tan relevantes como la exposición general al crecimiento. Gsandel.

COSTA RICA| Eventos Clave diciembre. «Preliminar».

“Ajustes estructurales y señales de transición económica”

Diciembre avanza con una combinación de movimientos comerciales, señales de política monetaria internacional y transformaciones productivas que delinean un mes de transición para la economía costarricense. Aunque el periodo esta marcado por la estacionalidad propia del cierre de año, los eventos económicos y financieros publicados en los medios digitales del país revelaron tendencias relevantes para el comportamiento del mercado bursátil, la percepción de riesgo y la dinámica de inversión.

La primera parte del mes estuvo influida por el monitoreo del Ministerio de Economía sobre los precios de alimentos estacionales, particularmente los ingredientes para la elaboración de tamales. Aunque se trata de un componente tradicional del consumo navideño, este seguimiento forma parte del control de inflación en bienes sensibles, y su publicación contribuyó a moldear la percepción del costo de vida en un momento donde los hogares ajustan su gasto. La estabilidad relativa de estos precios ayudó a contener expectativas inflacionarias, un factor que incide en la lectura de tasas reales y en la valoración de instrumentos de renta fija.

El dinamismo del comercio minorista se hizo evidente con la apertura de la tercera tienda de Decathlon en el país, un movimiento que confirma la fortaleza del consumo interno y la capacidad de Costa Rica para atraer marcas globales incluso en un entorno internacional de desaceleración. La expansión de la cadena francesa no solo incrementa la competencia en el sector retail, sino que también refuerza la narrativa de Costa Rica como un mercado atractivo para inversiones de mediana escala. Para los inversionistas, este tipo de anuncios suele interpretarse como una señal de resiliencia del consumo privado, un componente clave del PIB y un indicador adelantado del desempeño de sectores vinculados a comercio y servicios.

En el ámbito productivo, la Universidad de Costa Rica anunció la creación de la carrera de Economía Agrícola y Agronegocios en la Región Chorotega, una decisión que apunta directamente a fortalecer la productividad del sector agropecuario. La profesionalización del agro en una región con miles de fincas registradas introduce expectativas de mejoras en gestión financiera, eficiencia operativa y capacidad de atraer inversión. Este tipo de iniciativas tiene efectos de mediano plazo sobre la competitividad del país y sobre la calidad de los encadenamientos productivos, especialmente en exportaciones agrícolas y agroturismo.

El evento de mayor peso estratégico del mes fue la firma del Tratado de Libre Comercio entre Costa Rica e Israel. Aunque aún requiere aprobación legislativa, su formalización envía una señal clara de continuidad en la apertura comercial del país. El acuerdo abre oportunidades en sectores de alta tecnología, ciberseguridad, agroindustria avanzada y servicios digitales, y posiciona a Costa Rica frente a un mercado sofisticado con alto poder adquisitivo. Para los inversionistas, el TLC introduce expectativas de nuevos flujos de inversión extranjera directa y de encadenamientos productivos con empresas israelíes, especialmente en áreas donde Costa Rica busca consolidar ventajas competitivas. Sin embargo, la necesidad de ratificación legislativa mantiene un componente de incertidumbre temporal que podría influir en la lectura de riesgo país durante el primer trimestre del próximo año.

En el frente financiero internacional, los mercados globales operaron bajo la expectativa de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal. Esta anticipación generó movimientos moderados en los principales índices y mantuvo la atención sobre el comportamiento del tipo de cambio en economías emergentes. Para Costa Rica, un eventual recorte de tasas en Estados Unidos podría aliviar presiones sobre el costo de financiamiento externo y reducir la volatilidad cambiaria, aunque también podría estimular flujos hacia activos de mayor riesgo, lo que introduce un componente de sensibilidad para portafolios locales.

El sector corporativo internacional también aportó señales relevantes con la adquisición de la correduría Marlow por parte del Grupo MDS, un movimiento que fortalece la oferta de cauciones y coberturas financieras para empresas con operaciones en Costa Rica. Este tipo de consolidación incrementa la sofisticación del mercado de riesgo corporativo y mejora las condiciones para proyectos de infraestructura, comercio exterior y contratación pública, áreas donde la disponibilidad de garantías y coberturas es determinante para la ejecución de inversiones.

Finalmente, el turismo —uno de los pilares de la economía nacional— recibió señales positivas con el aumento de búsquedas internacionales hacia San José para la temporada 2026. Aunque se trata de un indicador indirecto, anticipa un posible repunte en la llegada de turistas europeos y norteamericanos, lo que podría fortalecer ingresos por divisas, ocupación hotelera y actividad comercial en la próxima temporada alta. Para portafolios expuestos a sectores de hospitalidad, transporte y consumo, esta tendencia introduce expectativas favorables para el primer trimestre del próximo año.

En conjunto, diciembre 2025 transcure con un panorama donde la apertura comercial, la expansión del comercio minorista, la profesionalización productiva y la expectativa de cambios en la política monetaria internacional se combinaron para definir un mes de ajustes estructurales y señales de transición económica. Para los analistas e inversionistas, el mensaje central es que Costa Rica se perfila con un cierre caracterizado por fundamentos estables, oportunidades emergentes y riesgos externos que requerirán monitoreo constante en el inicio del 2026. Gsandel

Coyuntura Bursátil, semana 50. Crónica enfocada en variables económicas, crediticias y financieras

La semana 50 estuvo marcada por movimientos relevantes en el tipo de cambio, señales de presión fiscal, decisiones regulatorias de alto impacto y advertencias sobre la competitividad logística del país, todos elementos que incidieron directamente en el sentimiento de los inversionistas.
El comportamiento del dólar continuó siendo un eje central de atención. El tipo de cambio en el mercado Monex cerró nuevamente por debajo de los ¢500, consolidando una tendencia apreciativa del colón que se ha mantenido durante varias semanas. Entre el 5 y el 12 de diciembre, el precio del dólar subió ¢7,66, pero sin romper la barrera psicológica de los ¢500, lo que refleja un mercado con amplia liquidez y una demanda de divisas relativamente contenida. Para los inversionistas, este escenario favorece a importadores y a quienes mantienen posiciones en colones, pero presiona los márgenes de exportadores, empresas dolarizadas y emisores con ingresos en dólares.
En el ámbito regulatorio, la Superintendencia General de Valores ordenó al Banco de Costa Rica aportar una suma millonaria a BCR SAFI como parte del proceso de resolución del caso del Parque Empresarial del Pacífico (PEP). El banco tiene como límite el 31 de marzo de 2026 para trasladar los recursos necesarios. Este hecho reavivó la discusión sobre la gobernanza en entidades públicas, la gestión de riesgos en fondos inmobiliarios y la capacidad del sistema supervisor para corregir fallas estructurales. Para el mercado, el caso PEP continúa siendo un recordatorio de los riesgos asociados a instrumentos no líquidos y de la importancia de la debida diligencia en inversiones inmobiliarias.
En materia fiscal, se confirmó que más de 1,4 millones de trabajadores enfrentarán una rebaja salarial a partir del 1.º de enero de 2026 para financiar pensiones, un ajuste que también afectará a patronos y al Estado. Aunque no es un evento financiero directo, sí tiene implicaciones macroeconómicas: menor ingreso disponible, potencial desaceleración del consumo interno y efectos indirectos sobre sectores orientados al mercado doméstico. Para los inversionistas en renta fija, este tipo de medidas suele anticipar tensiones en la recaudación y posibles presiones sobre la política fiscal.
El sector exportador reiteró su preocupación por la presión logística en puertos y aeropuertos, advirtiendo que la infraestructura actual podría comprometer la competitividad del comercio exterior si no se ejecutan reformas profundas. Los exportadores pidieron una “reconfiguración radical” de la infraestructura logística para evitar un colapso operativo que afectaría la capacidad del país para sostener su crecimiento comercial. Este señalamiento coincide con un contexto de tipo de cambio bajo, lo que amplifica la sensibilidad del sector a cualquier incremento en costos operativos o retrasos en la cadena de suministro.
En el ámbito corporativo y financiero regional, Grupo BAC anunció una decisión estratégica que afecta sus operaciones en Costa Rica y Panamá, en el marco de una red que atiende a más de cinco millones de clientes en Centroamérica. Aunque los detalles no fueron divulgados en profundidad, el anuncio fue interpretado como parte de un proceso de reorganización regional que podría influir en la oferta de productos, la estructura de costos y la competencia en servicios financieros.
Finalmente, los indicadores de gasto de los hogares mostraron cambios relevantes, con variaciones significativas en categorías como pan, cereales y otros bienes esenciales, según datos del INEC publicados durante la semana. Estos patrones de consumo son un insumo clave para proyecciones de inflación, análisis de demanda interna y valoración de empresas del sector retail.
En conjunto, la semana 50 dejó un panorama donde la estabilidad cambiaria convive con tensiones fiscales, ajustes regulatorios significativos y advertencias sobre la competitividad logística del país. Los inversionistas enfrentan un entorno que exige monitoreo constante de la política fiscal, la evolución del tipo de cambio y la capacidad del sistema financiero para absorber los efectos de casos como el PEP sin comprometer la confianza del mercado.

NEGOCIOS BURSÁTILES.

La semana cerró con una expansión significativa en la actividad bursátil costarricense, reflejada en un volumen total transado de ¢888,31 millones, lo que representó un incremento del 105% respecto a la semana anterior. Este repunte se distribuyó de forma heterogénea entre los distintos segmentos del mercado, revelando dinámicas específicas que merecen atención estratégica por parte de los inversionistas institucionales y gestores de portafolio.
El mercado secundario lideró el volumen semanal con ¢304,33 millones, mostrando una variación positiva del 143% respecto a la semana previa. Este comportamiento sugiere una reactivación de la negociación entre inversionistas, posiblemente motivada por ajustes de portafolio de cierre de año, búsqueda de liquidez o rotación hacia instrumentos con mejor perfil riesgo-rendimiento. La profundidad alcanzada en este segmento indica una mayor disposición a asumir riesgo de mercado, en un entorno de tasas relativamente estables y tipo de cambio contenido.
El mercado primario también mostró una expansión relevante, con ¢257,03 millones transados, lo que representa un crecimiento del 179% respecto a la semana anterior. Este dinamismo puede estar vinculado a emisiones de cierre fiscal, colocaciones estratégicas de emisores públicos o privados, y una mayor demanda de instrumentos de renta fija en colones. La participación activa en este segmento refuerza la percepción de confianza en la capacidad de pago de los emisores y en la estabilidad macroeconómica del país, persistentemente dominada por las operaciones de gestión de pasivos del Ministerio de Hacienda y de política monetaria, con el BCCR procurando drenar los excendentes de liquidez que pudieren impactar negativamente sus limites de tolerancia de inflación.
El segmento de reportos alcanzó ¢208,51 millones, con un crecimiento del 27% respecto a la semana anterior. Este comportamiento refleja una mayor demanda de liquidez de corto plazo, asociada a necesidades operativas de cierre contable y ajustes de tesorería en instituciones financieras. El uso de reportos como herramienta de gestión de liquidez sigue siendo clave en el ecosistema financiero costarricense, y su evolución semanal ofrece señales sobre la tensión o relajación en los flujos interbancarios.
El mercado de liquidez transó ¢118,43 millones, con un incremento del 127% respecto a la semana previa. Este repunte puede interpretarse como una señal de mayor actividad en instrumentos de muy corto plazo, típicamente utilizados para ajustes tácticos y cubrir posiciones en momentos de alta rotación. La liquidez disponible en el sistema parece mantenerse amplia, lo que favorece la ejecución de estrategias dinámicas sin presionar los spreads de negociación.
En conjunto, la semana dejó una fotografía bursátil de alta actividad, marcada por una expansión transversal en todos los segmentos del mercado. El comportamiento observado sugiere una combinación de factores técnicos (recomposición de portafolios, cierre fiscal, gestión de liquidez) y estratégicos (revaluación de riesgo, posicionamiento ante expectativas de política monetaria). Para los inversionistas, este entorno ofrece oportunidades de arbitraje, refinanciamiento y diversificación, pero también exige monitoreo constante de las condiciones macroeconómicas y regulatorias que podrían alterar la trayectoria del mercado en las primeras semanas del 2026. / Gsandel.