Coyuntura Bursátil | Perspectiva 2026.

Promesas y Retos. Autores David Frame, Adam Tejpaul y Martin Marron de JPMorgan.

El informe «Perspectivas 2026» de J.P. Morgan analiza las principales fuerzas que moldearán el panorama económico y de inversión en los próximos años: la inteligencia artificial (IA), la fragmentación global y la inflación. La IA se presenta como una tecnología transformadora que promete aumentar la productividad y generar valor en mercados públicos y privados, aunque también plantea riesgos como la disrupción laboral y la posibilidad de una burbuja de mercado. La fragmentación global está reconfigurando el comercio, las cadenas de suministro y las alianzas económicas, priorizando la resiliencia y la seguridad sobre la eficiencia. Este cambio afecta la dinámica del dólar como moneda de reserva y fomenta la diversificación hacia otras divisas y activos como el oro y las criptomonedas.
La inflación, por su parte, se ha convertido en un desafío estructural, con mayor volatilidad y niveles más altos que en la era poscrisis financiera. Factores como la psicología de consumidores y empresas, brechas de capacidad en sectores clave, balances sólidos de los consumidores y el cambio climático contribuyen a este entorno inflacionario. Además, el aumento de la deuda pública y los déficits fiscales en economías desarrolladas, especialmente en Estados Unidos y el Reino Unido, plantea riesgos adicionales.
En cuanto a las estrategias de inversión, el informe destaca la importancia de construir carteras resilientes y diversificadas. Los bonos soberanos y de grado de inversión vuelven a ser una opción atractiva para protegerse contra la volatilidad de la renta variable. Sin embargo, se recomienda complementar la renta fija tradicional con activos que ofrezcan una correlación positiva con la inflación, como materias primas, infraestructura, bienes raíces y estrategias alternativas líquidas y hedge funds. Estas clases de activos pueden mitigar el impacto de la inflación y ofrecer rentabilidades diferenciadas.
América del Sur se posiciona como una región clave en un mundo fragmentado, gracias a su abundancia de recursos críticos como cobre, litio, petróleo y productos agrícolas. La región ofrece oportunidades de inversión en sectores como energía, minerales críticos, infraestructura verde y logística. En Europa, el aumento del gasto en defensa y la digitalización están impulsando la demanda de bienes de capital y soluciones energéticas, mientras que los mercados privados presentan oportunidades atractivas en sectores como tecnología y telecomunicaciones.
El informe subraya la necesidad de un enfoque estratégico y ágil para aprovechar las oportunidades y mitigar los riesgos en esta nueva era de inversión. La planificación patrimonial y la construcción de carteras deben adaptarse a las dinámicas de un entorno económico más complejo y volátil, con el objetivo de preservar el poder adquisitivo y alcanzar los objetivos financieros a largo plazo.

Fuente: https://assets.jpmprivatebank.com/content/dam/jpm-pb-aem/latam/regional/es/documents/latest-and-featured/JPMORGANPERSPECTIVAS2026PROMESASYRETOS.pdf

Coyuntura Bursátil| Semana 52. Chao 2025

En la semana 52, el cierre del año estuvo marcado por una liquidez estacional elevada por la distribución del aguinaldo y por decisiones de inversión de corto plazo que se trasladaron a instrumentos tradicionales en colones, como los certificados de depósito a plazo, donde las entidades financieras publicitaron rendimientos competitivos en horizontes de seis, doce y veinticuatro meses; ese flujo tiende a presionar a la baja las tasas cortas del mercado y a estabilizar la demanda de instrumentos de alta calidad crediticia, al tiempo que modera la volatilidad intradía del tipo de cambio en un contexto de inflación baja y expectativas ancladas.

El telón macro se mantuvo dominado por proyecciones oficiales que, aunque positivas, presentan matices. El Banco Central, en su comunicación de inicios de año, había anticipado un crecimiento para 2025 cercano al 4,1%, con un entorno de inflación contenida, narrativa que reforzó la lectura de un ciclo de política monetaria más acomodaticio y un sesgo de normalización de tasas reales; sin embargo, a lo largo del año las revisiones de organismos internacionales—FMI y OCDE—introdujeron señales de enfriamiento en la demanda externa y potencial presión en exportaciones, lo que matiza el apetito por riesgo en emisores más sensibles al ciclo global.

Desde la perspectiva doméstica, el Banco Central ha señalado que la expansión de la actividad se sostiene con la demanda interna como principal motor, y que en el tercer trimestre el crecimiento interanual se aceleró respecto al año previo; este desempeño, sumado a la baja inflación, tiende a comprimir primas por riesgo macro en la curva soberana en moneda local, pero a la vez expone a los portafolios a riesgo de reevaluación si el componente externo se deteriora por shocks comerciales o por un menor dinamismo de socios clave. En el último informe del 26 de diciembre, se desprende que el «… Banco Central de Costa Rica ha consolidado una postura monetaria expansiva al situar la Tasa de Política Monetaria en un 3,25%, nivel que busca estimular la economía en un contexto donde la inflación interanual permanece en terreno negativo (-0,38%). Este entorno de precios bajos convive con un crecimiento robusto de la actividad económica del 4,7%, traccionado fundamentalmente por el dinamismo de las zonas francas, mientras el régimen definitivo muestra signos de estabilización. En el mercado financiero, se percibe una moderación en el crédito al sector privado, con un avance del 5,4% donde las colocaciones en dólares superan el ritmo de los colones. Por su parte, el mercado cambiario mantiene una estabilidad relativa con un tipo de cambio de referencia que orbita los ₡500, en un marco de mayor preferencia por la liquidez en moneda extranjera. Las tasas pasivas, como la TBP, reflejan este ajuste a la baja situándose en el 3,78%, alineadas con la moderación de los precios internacionales de las materias primas, especialmente el crudo WTI. Esta coyuntura define un escenario de estabilidad macroeconómica con retos persistentes para retornar la inflación al rango meta institucional.

La coexistencia de una senda de crecimiento moderada y sorpresas negativas en proyecciones externas suele traducirse en un sentimiento mixto entre inversionistas institucionales: mayor comodidad con riesgo duration en colones, pero cautela táctica dada la evolución del crédito corporativo con exposición a exportaciones y consumo discrecional. En el mercado bursátil, ese balance se refleja en rotaciones hacia emisores con flujos más defensivos (BCCR, Bancos Públicos y Mutuales) y vencimientos cortos, con una lectura prudente sobre spreads en tramos medios, especialmente si persisten titulares de desaceleración en comercio exterior.

Para las tasas de interés, la combinación de inflación baja y liquidez estacional sugiere presión a la baja en tramos cortos y una curva con pendiente contenida; no obstante, la sensibilidad de la parte larga a noticias sobre crecimiento y a eventuales necesidades de financiamiento del Gobierno mantiene un piso en primas por riesgo soberano. En tipo de cambio, el entorno de baja inflación y entradas estacionales respalda una dinámica ordenada, pero nuevos signos de debilidad en exportaciones o cambios abruptos en términos de intercambio podrían reactivar coberturas y una demanda precautoria de dólares, con impactos inmediatos en valoración de posiciones en moneda extranjera.

Finalmente, la narrativa pública sobre crecimiento e inflación baja ha contribuido a una percepción de riesgo macro controlada al cierre del año, pero la prudencia de los inversionistas se sostiene por la presencia de shocks exógenos potenciales y por la posibilidad de nuevas revisiones de organismos internacionales. Bajo este balance, la reacción esperada del mercado costarricense es de estabilidad en precios en el corto plazo, compresión moderada de spreads de alta calidad y selección activa en crédito, con monitoreo continuo de comunicaciones del Banco Central y de datos de comercio exterior para ajustar duración y exposición cambiaria ante cualquier giro del ciclo.

La semana 52 en la Bolsa Nacional de Valores de Costa Rica exhibió un comportamiento típico de cierre de ciclo anual, caracterizado por una contracción severa en los volúmenes transados que redujo la actividad a un saldo marginal de 42,69 millones, representando apenas un 5,7% de lo negociado en el periodo previo. Este estrujamiento de la liquidez se concentró mayoritariamente en los primeros dos días de la semana, con una parálisis casi total a partir del 24 de diciembre, lo que refleja una desestacionalización forzada por el feriado extendido. A pesar de la caída sistémica, el Mercado Secundario logró capturar la mayor cuota de participación relativa con un 37%, desplazando a los Reportos Tripartitos que usualmente dominan el flujo operativo, lo que sugiere una actividad residual de rebalanceo de carteras más que una gestión activa de tesorería. El desplome de 706 millones respecto a la semana anterior confirma un mercado «seco», donde la ausencia de subastas relevantes en el Mercado Primario y la nula rotación de papel en los días finales neutralizaron cualquier intento de formación de precios, dejando al sistema financiero en una postura de preservación de capital y mínima exposición operativa de cara al cierre fiscal.

Coyuntura Bursátil | Semana 51. Costa Rica en Perspectiva. Inteligencia Bursátil

La semana 51 del 2025 en Costa Rica se caracterizó por una confluencia de sucesos políticos, económicos y sociales que delinean el cierre del 2025. En el plano político, la votación sobre la inmunidad del presidente Rodrigo Chaves generó una fractura visible dentro del Partido Liberación Nacional, debilitando la cohesión de la principal fracción opositora y aumentando la percepción de incertidumbre institucional. Este episodio se suma a un ambiente electoral cargado de propuestas inusuales para las elecciones de 2026, que van desde minería espacial hasta proyectos de teleféricos urbanos, reflejando tanto creatividad como desconexión con la realidad fiscal del país.
En el ámbito económico-financiero, el Banco Central anunció la suspensión del Sistema Nacional de Pagos Electrónicos (SINPE) durante tres días al cierre del año, lo que generó preocupación en sectores comerciales y bancarios por la afectación en transacciones críticas. Paralelamente, la Caja Costarricense de Seguro Social confirmó que el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte alcanzará por primera vez a casi 400.000 pensionados en 2026, un hito que plantea retos de sostenibilidad fiscal y presión sobre las tasas de interés y el tipo de cambio.
El sector social se vio sacudido por tragedias: un incendio en Zapote cobró la vida de tres niñas y una adulta, mientras otro siniestro en una cuartería capitalina dejó cinco fallecidos, evidenciando vulnerabilidades en infraestructura y gestión de riesgos. A esto se sumó un fin de semana con ocho muertes en carretera, principalmente motociclistas, lo que reavivó el debate sobre seguridad vial.
En el plano corporativo y deportivo, el Club Saprissa enfrentó un nuevo sacudón con la salida de Erick Lonnis de la gerencia deportiva, mientras que en ciclismo Alejandro Fonseca se consolidó como bicampeón de la Vuelta a Costa Rica, reforzando la visibilidad internacional del deporte nacional. Además, el Ministerio de Trabajo recibió más de 100 denuncias por incumplimiento en el pago de aguinaldos, reflejando tensiones laborales en el cierre del año.

Desde la perspectiva del sentimiento del inversor, la fractura política y las tragedias sociales aumentan la percepción de riesgo país. En la valoración de portafolios, los sectores consumo y financiero enfrentan volatilidad, pero ello se deja de lado con la euforía que vive la mitad del país con el triple trofeo que la liga le dió a sus inchas. En el medio Mercado bursátil, la pausa en SINPE y las denuncias laborales generan cautela en operaciones de corto plazo. Y en cuanto a expectativas financieras, en particular en lo que se refiere a tasas de interés y tipo de cambio, la presión fiscal por el aumento de pensionados anticipa ajustes en política monetaria.

En general, la semana 51 cierra con un panorama de alta sensibilidad política y social, acompañado de retos financieros estructurales. Los inversionistas deben considerar escenarios de liquidez restringida y volatilidad institucional al proyectar sus portafolios hacia el inicio del 2026.

NEGOCIOS BURSÁTILES (Cifras en millones de USD$)

La Bolsa Nacional de Valores cerró la semana 51 con una disminución general en la actividad, reflejando el comportamiento típico de fin de año y una mayor cautela por parte de los inversionistas institucionales. El volumen total negociado alcanzó $748.97 millones, lo que representa una caída de $139.34 millones respecto a la semana previa. Este retroceso confirma un mercado que entra en fase de menor dinamismo operativo, aunque con señales puntuales de recomposición estratégica.

El mercado de liquidez sumó $84.02 millones, por debajo de los $118.43 millones de la semana anterior. La reducción responde a una menor rotación de instrumentos de corto plazo y a un cierre anticipado de posiciones, en un entorno donde las tasas permanecen estables y sin presiones alcistas relevantes. La menor actividad en este segmento contribuyó a un sentimiento de mercado más defensivo.

El mercado primario registró la contracción más marcada, cayendo de $257.03 millones a $68.05 millones. La ausencia de colocaciones significativas por parte del Gobierno y emisores privados, sumada a la expectativa de tasas más bajas en 2026, llevó a los inversionistas a posponer decisiones de entrada. Esta pausa redujo la referencia para la formación de precios en el resto del mercado.

En contraste, el mercado secundario fue el motor de la semana, alcanzando $400.58 millones, por encima de los $304.33 millones de la semana previa. El repunte evidencia un mayor interés por recomposición de portafolios, especialmente en deuda soberana de mediano plazo, aprovechando la estabilidad cambiaria y la continuidad de la política monetaria expansiva. Este comportamiento sugiere que los inversionistas están consolidando posiciones antes del cierre fiscal.

Los reportos se mantuvieron relativamente estables, con $196.32 millones, apenas por debajo de los $208.51 millones de la semana anterior. La demanda por financiamiento de corto plazo se moderó, coherente con un mercado que reduce operaciones apalancadas en la recta final del año.

En conjunto, la semana 51 mostró un mercado bursátil menos voluminoso pero con señales claras de reacomodo interno. La fortaleza del mercado secundario compensó parcialmente la caída en liquidez y primario, mientras que las tasas y el tipo de cambio permanecieron estables. Para los portafolios institucionales, el entorno sigue siendo favorable para consolidar posiciones en deuda soberana y mantener cautela en instrumentos de corto plazo, a la espera de las primeras señales macroeconómicas del 2026. Gsandel.

Fondos de Inversión en Costa Rica: Colones vs Dólares

“Fondos de inversión en Costa Rica: ¿Estabilidad en colones o dinamismo en dólares?”

La industria de fondos de inversión en Costa Rica administra un total equivalente a $7.787 millones, con $2.528 millones en colones y $5.260 millones en dólares. La estructura muestra una fuerte concentración en el mercado de dinero: 89% en colones y 43% en dólares, mientras que el segmento inmobiliario apenas representa 1% en colones frente a un relevante 43% en dólares. El desarrollo de proyectos es marginal, con solo 2% en dólares.

La industria de fondos en Costa Rica muestra contrastes claros entre colones y dólares. El primer gráfico evidencia la concentración en mercado de dinero para colones, mientras que en dólares el peso se reparte entre mercado de dinero e inmobiliario, reflejando estrategias más diversificadas.

En términos de rendimiento, los fondos en dólares exhiben mayor dinamismo: retorno promedio de 5,05% frente a 3,73% en colones. Destaca el fondo de crecimiento en dólares con 7,57% y alta volatilidad (Ds 4,28), alcanzando extremos entre -2,10% y 20,09%. En colones, el crecimiento rinde 3,78% con baja dispersión (Ds 0,24). El mercado de dinero mantiene retornos moderados en ambas monedas (2,57% CRC y 2,99% USD), reflejando su perfil conservador.

La diferencia más marcada está en inmobiliario: 4,25% en dólares con variabilidad significativa, frente a 4,45% estable en colones. Los fondos de ingreso son consistentes, aunque más rentables en dólares (5,39% vs 4,14%). En conjunto, la cartera dolarizada ofrece mayores oportunidades, pero con riesgos más altos, mientras que la posición en colones privilegia estabilidad y liquidez.

En el segundo gráfico, los retornos promedio confirman la ventaja de los fondos dolarizados: destacan crecimiento (7,57%) y desarrollo (5,62%), frente a retornos más moderados en colones, donde la estabilidad es la norma.

La industria se concentra en el mercado de dinero y persiste en iniciativas en dólares

Este gráfico muestra la relación entre volatilidad (desviación estándar) y retorno promedio por tipo de fondo y moneda. Los puntos verdes corresponden a fondos en dólares y los azules a fondos en colones, con tonalidades distintas según la categoría. Se observa que los fondos en dólares, especialmente crecimiento, presentan mayor dispersión y rangos amplios (de -2,10% a 20,09%), lo que implica oportunidades de alto rendimiento pero con riesgo elevado. En contraste, los fondos en colones se concentran en retornos moderados y baja volatilidad, ideales para perfiles conservadores. Las etiquetas indican el rango mínimo y máximo de cada fondo, ofreciendo una visión clara del comportamiento histórico.

En resumen, la industria de fondos en Costa Rica administra $7.787 millones, con marcada diferencia entre monedas: colones privilegia liquidez y estabilidad (retorno promedio 3,73%), mientras que dólares ofrecen mayor rentabilidad (5,05%) pero con alta volatilidad. Mercado de dinero domina en colones, mientras inmobiliario y crecimiento lideran en dólares. ¿Riesgo o seguridad? Tú decides.

Aprovecha tu aguinaldo : invierte en tu futuro

El aguinaldo es ese respiro financiero que todos esperamos, pero también puede convertirse en la mejor oportunidad para dar un paso hacia la estabilidad económica. En lugar de dejar que el dinero extra se diluya en gastos impulsivos, piensa en cómo hacerlo crecer.

Los fondos de inversión son una alternativa inteligente: combinan seguridad, rendimiento y la posibilidad de construir patrimonio con disciplina. No se trata solo de ahorrar, sino de invertir con visión, aprovechando productos diseñados para diferentes perfiles, desde los más conservadores hasta los que buscan mayores retornos.

Este aguinaldo no lo dejes escapar. Convierte el dinero extra en una oportunidad para tu futuro. Empieza hoy a construir tu patrimonio con disciplina y visión. ¡Ahorra e invierte, porque el mejor regalo es tu tranquilidad financiera!. Gsandel.

COYUNTURA BURSÁTIL INTERNACIONAL. SEMANA 51.

Rotación estratégica y señales de madurez en el rally tecnológico

Broker

El mercado estadounidense cerró la jornada con un tono claramente constructivo, reflejado en nuevos avances del S&P 500 y del Nasdaq, impulsados por el renovado apetito por activos de crecimiento y tecnología. Nvidia volvió a ocupar el centro de la conversación tras un desempeño bursátil sólido, aunque con señales de que la fase más explosiva del rally podría estar quedando atrás, lo que abre espacio para una rotación selectiva dentro del universo de inteligencia artificial. Berkshire Hathaway sorprendió al mercado al reducir su exposición en Apple y redirigir capital hacia una compañía vinculada al ecosistema de IA con una capitalización cercana al billón de dólares, reforzando la narrativa de reposicionamiento estratégico ante el nuevo ciclo tecnológico. En paralelo, varios gestores de alto perfil comenzaron a deshacer posiciones en Nvidia y AMD para apostar por otros fabricantes de semiconductores, sugiriendo una lectura más fina del ciclo y de las valoraciones relativas. El mercado también mostró interés renovado en acciones castigadas, con títulos que acumulan fuertes caídas en los últimos años despertando debate sobre oportunidades contrarias, mientras que el repunte de nombres como Tesla y Meta confirmó que el momentum sigue favoreciendo a las grandes plataformas con capacidad de monetizar innovación y escala. En conjunto, el flujo de noticias refuerza un escenario de mercado dinámico, donde la selección de activos y el timing comienzan a ser tan relevantes como la exposición general al crecimiento. Gsandel.

COSTA RICA| Eventos Clave diciembre. «Preliminar».

“Ajustes estructurales y señales de transición económica”

Diciembre avanza con una combinación de movimientos comerciales, señales de política monetaria internacional y transformaciones productivas que delinean un mes de transición para la economía costarricense. Aunque el periodo esta marcado por la estacionalidad propia del cierre de año, los eventos económicos y financieros publicados en los medios digitales del país revelaron tendencias relevantes para el comportamiento del mercado bursátil, la percepción de riesgo y la dinámica de inversión.

La primera parte del mes estuvo influida por el monitoreo del Ministerio de Economía sobre los precios de alimentos estacionales, particularmente los ingredientes para la elaboración de tamales. Aunque se trata de un componente tradicional del consumo navideño, este seguimiento forma parte del control de inflación en bienes sensibles, y su publicación contribuyó a moldear la percepción del costo de vida en un momento donde los hogares ajustan su gasto. La estabilidad relativa de estos precios ayudó a contener expectativas inflacionarias, un factor que incide en la lectura de tasas reales y en la valoración de instrumentos de renta fija.

El dinamismo del comercio minorista se hizo evidente con la apertura de la tercera tienda de Decathlon en el país, un movimiento que confirma la fortaleza del consumo interno y la capacidad de Costa Rica para atraer marcas globales incluso en un entorno internacional de desaceleración. La expansión de la cadena francesa no solo incrementa la competencia en el sector retail, sino que también refuerza la narrativa de Costa Rica como un mercado atractivo para inversiones de mediana escala. Para los inversionistas, este tipo de anuncios suele interpretarse como una señal de resiliencia del consumo privado, un componente clave del PIB y un indicador adelantado del desempeño de sectores vinculados a comercio y servicios.

En el ámbito productivo, la Universidad de Costa Rica anunció la creación de la carrera de Economía Agrícola y Agronegocios en la Región Chorotega, una decisión que apunta directamente a fortalecer la productividad del sector agropecuario. La profesionalización del agro en una región con miles de fincas registradas introduce expectativas de mejoras en gestión financiera, eficiencia operativa y capacidad de atraer inversión. Este tipo de iniciativas tiene efectos de mediano plazo sobre la competitividad del país y sobre la calidad de los encadenamientos productivos, especialmente en exportaciones agrícolas y agroturismo.

El evento de mayor peso estratégico del mes fue la firma del Tratado de Libre Comercio entre Costa Rica e Israel. Aunque aún requiere aprobación legislativa, su formalización envía una señal clara de continuidad en la apertura comercial del país. El acuerdo abre oportunidades en sectores de alta tecnología, ciberseguridad, agroindustria avanzada y servicios digitales, y posiciona a Costa Rica frente a un mercado sofisticado con alto poder adquisitivo. Para los inversionistas, el TLC introduce expectativas de nuevos flujos de inversión extranjera directa y de encadenamientos productivos con empresas israelíes, especialmente en áreas donde Costa Rica busca consolidar ventajas competitivas. Sin embargo, la necesidad de ratificación legislativa mantiene un componente de incertidumbre temporal que podría influir en la lectura de riesgo país durante el primer trimestre del próximo año.

En el frente financiero internacional, los mercados globales operaron bajo la expectativa de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal. Esta anticipación generó movimientos moderados en los principales índices y mantuvo la atención sobre el comportamiento del tipo de cambio en economías emergentes. Para Costa Rica, un eventual recorte de tasas en Estados Unidos podría aliviar presiones sobre el costo de financiamiento externo y reducir la volatilidad cambiaria, aunque también podría estimular flujos hacia activos de mayor riesgo, lo que introduce un componente de sensibilidad para portafolios locales.

El sector corporativo internacional también aportó señales relevantes con la adquisición de la correduría Marlow por parte del Grupo MDS, un movimiento que fortalece la oferta de cauciones y coberturas financieras para empresas con operaciones en Costa Rica. Este tipo de consolidación incrementa la sofisticación del mercado de riesgo corporativo y mejora las condiciones para proyectos de infraestructura, comercio exterior y contratación pública, áreas donde la disponibilidad de garantías y coberturas es determinante para la ejecución de inversiones.

Finalmente, el turismo —uno de los pilares de la economía nacional— recibió señales positivas con el aumento de búsquedas internacionales hacia San José para la temporada 2026. Aunque se trata de un indicador indirecto, anticipa un posible repunte en la llegada de turistas europeos y norteamericanos, lo que podría fortalecer ingresos por divisas, ocupación hotelera y actividad comercial en la próxima temporada alta. Para portafolios expuestos a sectores de hospitalidad, transporte y consumo, esta tendencia introduce expectativas favorables para el primer trimestre del próximo año.

En conjunto, diciembre 2025 transcure con un panorama donde la apertura comercial, la expansión del comercio minorista, la profesionalización productiva y la expectativa de cambios en la política monetaria internacional se combinaron para definir un mes de ajustes estructurales y señales de transición económica. Para los analistas e inversionistas, el mensaje central es que Costa Rica se perfila con un cierre caracterizado por fundamentos estables, oportunidades emergentes y riesgos externos que requerirán monitoreo constante en el inicio del 2026. Gsandel

Coyuntura Bursátil, semana 50. Crónica enfocada en variables económicas, crediticias y financieras

La semana 50 estuvo marcada por movimientos relevantes en el tipo de cambio, señales de presión fiscal, decisiones regulatorias de alto impacto y advertencias sobre la competitividad logística del país, todos elementos que incidieron directamente en el sentimiento de los inversionistas.
El comportamiento del dólar continuó siendo un eje central de atención. El tipo de cambio en el mercado Monex cerró nuevamente por debajo de los ¢500, consolidando una tendencia apreciativa del colón que se ha mantenido durante varias semanas. Entre el 5 y el 12 de diciembre, el precio del dólar subió ¢7,66, pero sin romper la barrera psicológica de los ¢500, lo que refleja un mercado con amplia liquidez y una demanda de divisas relativamente contenida. Para los inversionistas, este escenario favorece a importadores y a quienes mantienen posiciones en colones, pero presiona los márgenes de exportadores, empresas dolarizadas y emisores con ingresos en dólares.
En el ámbito regulatorio, la Superintendencia General de Valores ordenó al Banco de Costa Rica aportar una suma millonaria a BCR SAFI como parte del proceso de resolución del caso del Parque Empresarial del Pacífico (PEP). El banco tiene como límite el 31 de marzo de 2026 para trasladar los recursos necesarios. Este hecho reavivó la discusión sobre la gobernanza en entidades públicas, la gestión de riesgos en fondos inmobiliarios y la capacidad del sistema supervisor para corregir fallas estructurales. Para el mercado, el caso PEP continúa siendo un recordatorio de los riesgos asociados a instrumentos no líquidos y de la importancia de la debida diligencia en inversiones inmobiliarias.
En materia fiscal, se confirmó que más de 1,4 millones de trabajadores enfrentarán una rebaja salarial a partir del 1.º de enero de 2026 para financiar pensiones, un ajuste que también afectará a patronos y al Estado. Aunque no es un evento financiero directo, sí tiene implicaciones macroeconómicas: menor ingreso disponible, potencial desaceleración del consumo interno y efectos indirectos sobre sectores orientados al mercado doméstico. Para los inversionistas en renta fija, este tipo de medidas suele anticipar tensiones en la recaudación y posibles presiones sobre la política fiscal.
El sector exportador reiteró su preocupación por la presión logística en puertos y aeropuertos, advirtiendo que la infraestructura actual podría comprometer la competitividad del comercio exterior si no se ejecutan reformas profundas. Los exportadores pidieron una “reconfiguración radical” de la infraestructura logística para evitar un colapso operativo que afectaría la capacidad del país para sostener su crecimiento comercial. Este señalamiento coincide con un contexto de tipo de cambio bajo, lo que amplifica la sensibilidad del sector a cualquier incremento en costos operativos o retrasos en la cadena de suministro.
En el ámbito corporativo y financiero regional, Grupo BAC anunció una decisión estratégica que afecta sus operaciones en Costa Rica y Panamá, en el marco de una red que atiende a más de cinco millones de clientes en Centroamérica. Aunque los detalles no fueron divulgados en profundidad, el anuncio fue interpretado como parte de un proceso de reorganización regional que podría influir en la oferta de productos, la estructura de costos y la competencia en servicios financieros.
Finalmente, los indicadores de gasto de los hogares mostraron cambios relevantes, con variaciones significativas en categorías como pan, cereales y otros bienes esenciales, según datos del INEC publicados durante la semana. Estos patrones de consumo son un insumo clave para proyecciones de inflación, análisis de demanda interna y valoración de empresas del sector retail.
En conjunto, la semana 50 dejó un panorama donde la estabilidad cambiaria convive con tensiones fiscales, ajustes regulatorios significativos y advertencias sobre la competitividad logística del país. Los inversionistas enfrentan un entorno que exige monitoreo constante de la política fiscal, la evolución del tipo de cambio y la capacidad del sistema financiero para absorber los efectos de casos como el PEP sin comprometer la confianza del mercado.

NEGOCIOS BURSÁTILES.

La semana cerró con una expansión significativa en la actividad bursátil costarricense, reflejada en un volumen total transado de ¢888,31 millones, lo que representó un incremento del 105% respecto a la semana anterior. Este repunte se distribuyó de forma heterogénea entre los distintos segmentos del mercado, revelando dinámicas específicas que merecen atención estratégica por parte de los inversionistas institucionales y gestores de portafolio.
El mercado secundario lideró el volumen semanal con ¢304,33 millones, mostrando una variación positiva del 143% respecto a la semana previa. Este comportamiento sugiere una reactivación de la negociación entre inversionistas, posiblemente motivada por ajustes de portafolio de cierre de año, búsqueda de liquidez o rotación hacia instrumentos con mejor perfil riesgo-rendimiento. La profundidad alcanzada en este segmento indica una mayor disposición a asumir riesgo de mercado, en un entorno de tasas relativamente estables y tipo de cambio contenido.
El mercado primario también mostró una expansión relevante, con ¢257,03 millones transados, lo que representa un crecimiento del 179% respecto a la semana anterior. Este dinamismo puede estar vinculado a emisiones de cierre fiscal, colocaciones estratégicas de emisores públicos o privados, y una mayor demanda de instrumentos de renta fija en colones. La participación activa en este segmento refuerza la percepción de confianza en la capacidad de pago de los emisores y en la estabilidad macroeconómica del país, persistentemente dominada por las operaciones de gestión de pasivos del Ministerio de Hacienda y de política monetaria, con el BCCR procurando drenar los excendentes de liquidez que pudieren impactar negativamente sus limites de tolerancia de inflación.
El segmento de reportos alcanzó ¢208,51 millones, con un crecimiento del 27% respecto a la semana anterior. Este comportamiento refleja una mayor demanda de liquidez de corto plazo, asociada a necesidades operativas de cierre contable y ajustes de tesorería en instituciones financieras. El uso de reportos como herramienta de gestión de liquidez sigue siendo clave en el ecosistema financiero costarricense, y su evolución semanal ofrece señales sobre la tensión o relajación en los flujos interbancarios.
El mercado de liquidez transó ¢118,43 millones, con un incremento del 127% respecto a la semana previa. Este repunte puede interpretarse como una señal de mayor actividad en instrumentos de muy corto plazo, típicamente utilizados para ajustes tácticos y cubrir posiciones en momentos de alta rotación. La liquidez disponible en el sistema parece mantenerse amplia, lo que favorece la ejecución de estrategias dinámicas sin presionar los spreads de negociación.
En conjunto, la semana dejó una fotografía bursátil de alta actividad, marcada por una expansión transversal en todos los segmentos del mercado. El comportamiento observado sugiere una combinación de factores técnicos (recomposición de portafolios, cierre fiscal, gestión de liquidez) y estratégicos (revaluación de riesgo, posicionamiento ante expectativas de política monetaria). Para los inversionistas, este entorno ofrece oportunidades de arbitraje, refinanciamiento y diversificación, pero también exige monitoreo constante de las condiciones macroeconómicas y regulatorias que podrían alterar la trayectoria del mercado en las primeras semanas del 2026. / Gsandel.

Panorama Bursátil de Costa Rica: Riesgos y Oportunidades

Para este viernes 12 de diciembre de 2025, el panorama desde la perspectiva Bursátil nos presenta un mercado costarricense caracterizado por contradicciones marcadas entre las cifras macroeconómicas y la realidad fiscal. La jornada inicia con una atención casi exclusiva sobre el mercado cambiario, donde la divisa estadounidense se cotiza en las ventanillas con una referencia de compra cercana a los ₡496 y la venta sobre los ₡502, niveles que nos remiten a mínimos del 2005 y que mantienen al sector exportador en alerta máxima ante la pérdida de competitividad, mientras el Banco Central sostiene su Tasa de Política Monetaria en el 3.50%.

En el ámbito fiscal y de consumo, se observa un fenómeno particular de «crecimiento estéril». A pesar de que la economía proyecta un cierre de año con un crecimiento del PIB superior al 4.4%, esto no se está traduciendo en una mayor recaudación de impuestos de renta e IVA, debido a que el dinamismo se concentra en zonas exentas. Paralelamente, los hogares costarricenses han modificado sus patrones de gasto en un entorno de inflación negativa del -0.37% interanual, reduciendo el consumo de alimentos básicos para destinar más recursos a transporte y ocio. El clima de negocios también se ve nublado por tensiones regionales derivadas de las recientes sanciones de EE.UU. a Nicaragua, lo que amenaza la logística comercial, y por el ruido corporativo local reactivado por las investigaciones sobre sobreprecios en los fondos inmobiliarios del BCR SAFI.

Riesgos y Oportunidades en este contexto

De cara al cierre del año, el principal riesgo radica en la sostenibilidad fiscal; si el crecimiento económico no genera ingresos tributarios, el gobierno podría verse presionado a recortar gasto público o buscar nuevo endeudamiento en 2026. A esto se suma el riesgo operativo para las empresas con cadenas de suministro que atraviesan Nicaragua, las cuales podrían enfrentar disrupciones severas en el corto plazo.

Por otro lado, la gran oportunidad se presenta para importadores y deudores en dólares, quienes tienen ante sí una ventana ideal para realizar compras de divisa o amortizar deudas a un tipo de cambio inusualmente bajo. Asimismo, el entorno de tasas estables y baja inflación favorece la reestructuración de pasivos corporativos y personales antes de que un eventual cambio de ciclo en 2026 modifique las condiciones de liquidez.

¿Qué estrategias se miran en estos niveles?

Dando continuidad al análisis de este viernes 12 de diciembre de 2025 y profundizando en la estrategia sugerida, el mercado costarricense nos presenta una ventana de oportunidad táctica que no veíamos en dos décadas. La desconexión actual entre un sector exportador presionado y un consumo interno que cambia sus hábitos por la deflación, converge en un punto crítico: el tipo de cambio en niveles de ₡490-₡496. Es aquí donde nuestra tesis de inversión para el cierre de año e inicio de 2026 cobra fuerza, centrada en una Estrategia de Cobertura Cambiaria Agresiva.

Ante la abundancia de dólares típica de la temporada alta de turismo y el pago de aguinaldos, sumada a la inversión extranjera directa en zonas francas, la divisa estadounidense se encuentra «barata» en términos históricos. Por ello, la recomendación inmediata consiste en aprovechar la liquidez en colones para pre-fondear todas las obligaciones en dólares del primer trimestre de 2026. Esto no solo implica la compra spot (de contado) de divisas para pagos a proveedores o importaciones futuras, sino también la amortización extraordinaria de deudas denominadas en dólares. Al hacerlo hoy, se está fijando un costo operativo artificialmente bajo, blindando los flujos de caja futuros ante el riesgo de un eventual rebote del tipo de cambio cuando la temporada alta de divisas finalice hacia abril.

Esta maniobra de cobertura se vuelve aún más relevante al considerar los riesgos geopolíticos regionales mencionados anteriormente. Las sanciones de EE.UU. a Nicaragua amenazan con romper la fluidez logística centroamericana; ante la incertidumbre de tiempos de entrega más largos, muchas empresas optarán por aumentar sus inventarios de seguridad. Este aumento en inventarios requerirá mayor capital de trabajo, y haber comprado los dólares a ₡490 para financiar esas compras adicionales se convertirá en una ventaja competitiva clave frente a competidores que asuman el riesgo cambiario sin cobertura.

Sin embargo, no debemos ignorar los riesgos latentes en esta jugada. El principal peligro es el «Costo de Oportunidad de Tasas». Al pasar liquidez de colones a dólares, se renuncia al premio por invertir en moneda local (aunque el diferencial se ha reducido, sigue existiendo). No obstante, en nuestra lectura actual, el beneficio de asegurar un tipo de cambio en mínimos históricos supera el rendimiento marginal que ofrecería un instrumento en colones a corto plazo, especialmente en un entorno donde la inflación es negativa y el BCCR podría recortar tasas nuevamente.

En conclusión, la oportunidad clara para el portafolio reside en la dolarización táctica de la liquidez excedente. No se trata de especular contra el colón, sino de utilizar el contexto macroeconómico de «crecimiento estéril» y dólar bajo para sanear balances, reducir costos financieros reales y preparar la tesorería para un 2026 que iniciará con desafíos logísticos regionales y posibles correcciones en la valoración de la moneda.

Gsandel.

Coyuntura Bursátil. La FED cortó tasas. ¿Qué se espera del BCCR?.

En medio de los dolores que muestran diferentes grupos de interés, en particular con el tipo de cambio; la decisión de la FED – con esos mismos abogando por decisiones propias y nacionales-, tienen un elemento adicional para seguir ejerciendo presión psicológica sobre los actuales responsables de la política monetaria nacional.

Si bien al presidente actual del BCCR lo tendrán que aguantar un año más, los que miran bien imponer la voluntad de unos pocos en busca de su beneficio, frente a los que dicen ser su principal ocupación; deberán esperar con ansiedad en caso de que los muchos frente a los pocos, al final decidan por un regreso a todo lo que hoy explica no se pudo avanzar o bien, contar con la autorización divina para que esos muchos sigan confiando en la continuidad, incluso en el BCCR.

Claro, algo que solo sucedería si la población logra reunir los elementos criticos suficientes para no permitir que vuelvan al Congreso y al poder; políticos, asesores y críticos – que persistan hacer ver al pueblo que la política – incluso la que ellos practican- es poco honorable, y ocupan las curules actuales, como un modo de vida, un ámbito donde ejercer su poder de influencia y hacer negocios, más allá de un ideal derivado de una filosofía de personas con visión de los que añoran las viejas generaciones que recuerdan el advenimiento de la Segunda República. Hoy un tema de historia, más no determinante en manteria de elección popular que se quedó en los pocos Baby Boomer que persisten en seguir marcando el rumbo de una Costa Rica; hoy, con nuevo rostro y necesidad de cambios estructurales que se requiere se mutlipliquen en favor de las generaciones nuevas y las que vienen en medio del arranque de un nuevo orden mundial.

Mientras, para el 18 de este mes, es muy probable que los gestores de política monetaria se guarden el espacio para el 2026, siendo que por lo pronto los elementos técnicos siguen mostrando que la economía se encuentra con un nivel de tasas dentro del rango riesgo neutral en términos nominales de cara a los próximos 12 meses y lo suficientemente restrictiva en términos reales si se incorpora la inflación observada, en un contexto donde ahora se cuestiona si el aumento en los ingresos de los hogares costarricenses, es una consecuencia de la influencia del crimen organizado y el ímpetú del gasto persiste en circunstancias donde la mitad de la población podría estar pidiendo un crédito para cubrir gastos no esperados y que por tanto, pone sobre el tapete la conveniencia de facilitarles el crédito con tasas de interés más cómodas.

No obstante, no deja de perder interés, que de ocurrir una rebaja adicional que emule al menos la baja que hizo la FED – una pérdida de autonomía e ideocincracia para algunos expertos-, será acogida a regañadientes como ha sucedido en oportunidades anteriores, en particular por los que miran la baja como un catalizador para que el tipo de cambio se dispare. Una idea de aquellos que en particular han visto no necesario el uso de coberturas cambiarias, apegados a un poder de influencia que no tuvo eco en la administración actual. Y en donde, se cuestiona sobre el origen de los flujos de divisas que entran al país, en momentos donde las exportaciones no dejan de crecer (+16% en 2025), según se publica en los medios digitales nacionales y las condiciones económicas muestran una Costa Rica resiliente.

Quizá la tiranía de los promedios, esos que usan tanto los economistas de turno en el poder para explicar que tanto les va con la gestión de la economía; estarán nuevamente bajo escrutinio pues lo que antes fue bueno no tanto los es hoy, cuando toca estar en la Banca.

Gsandel.

Coyuntura Bursátil, expectativas previas al anuncio de la FED

En Costa Rica, el resumen de noticias de hoy incluye temas relevantes tanto en el ámbito deportivo como en el corporativo y de sucesos. En el fútbol nacional, se reporta el dominio de Liga Deportiva Alajuelense sobre Liberia, junto con las victorias de Saprissa y Cartaginés en encuentros disputados entre equipos clasificados a semifinales. A raíz del fracaso en el Apertura 2025, el Herediano ha comenzado una reestructuración interna bajo la dirección de Jafet Soto, resultando en la salida de las primeras tres figuras del club. Adicionalmente, se llevó a cabo el sorteo de la Copa de Campeones de Concacaf, definiendo los rivales para Alajuelense, Cartaginés y el equipo donde milita Keylor Navas. En el sector corporativo, socios de Condovac La Costa han presentado una denuncia, poniendo en tela de juicio la legalidad de préstamos que alcanzan hasta los $250 mil, presuntamente otorgados por un asalariado. Finalmente, se informa sobre el grave accidente sufrido por una enfermera estadounidense en Jacó mientras se encontraba de vacaciones.

En el mercado internacional el asunto es más serio,

«…La Reserva Federal se dispone a implementar un tercer recorte de tasas de 25 puntos básicos, en una decisión que se anticipa como un «recorte restrictivo» debido a la cautelosa orientación futura de los funcionarios. En noticias corporativas, Tencent retiró su compromiso de 1.000 millones de dólares para la oferta de Paramount Global por Warner Bros. Discovery con el fin de evitar un posible escrutinio por parte del CFIUS.

Existe preocupación en el mercado por una posible subida de tipos del Banco de Japón, lo que podría deshacer las operaciones de ‘carry trade’ del yen y presionar a los activos tecnológicos estadounidenses. Mientras tanto, SpaceX está preparando una Oferta Pública Inicial (IPO) en 2026, buscando recaudar más de 30.000 millones de dólares con una valoración aproximada de 1,5 billones de dólares.

La plata ha alcanzado un nuevo máximo histórico, superando los 60 dólares por onza, un aumento impulsado por la expectativa de recortes de tasas y una fuerte demanda industrial. En el ámbito de la salud, Johnson & Johnson presentó resultados destacados para su combinación de Tecvayli y Darzalex, que redujo el riesgo de progresión o muerte en un 83% en pacientes con mieloma.

Alphabet financiará 700 millones de dólares en pagos a consumidores como parte de un acuerdo por las prácticas de Play Store, con la mayoría de las restituciones programadas para enviarse automáticamente la próxima primavera. Por su parte, ExxonMobil elevó su previsión para 2030, esperando un crecimiento de 25.000 millones de dólares en ganancias y 35.000 millones de dólares en flujo de caja, con el objetivo de duplicar la producción del Permian.

Finalmente, Bruselas ha iniciado una investigación antimonopolio contra Google sobre si sus funciones de IA, como AI Overviews, utilizan contenido de editores y creadores de YouTube sin términos justos. Además, el superávit comercial de China superó el billón de dólares en 11 meses, con un aumento general de las exportaciones a pesar de la caída de los envíos a EE. UU.

Gsandel/ Fuente: Guru Focus.