Realizado por: gsandel (03/08/2016)

Tomando como referencia la información económica de las últimas 52 semanas, el ritmo de crecimiento económico de Costa Rica se encuentra en alza en mayo, con algunas señales de debilitamiento respecto al nivel observado según el IMAE el mes previo, en línea con las expectativas del Banco Central según se infiere de su reporte para el II semestre del 2016.
Los niveles de inflación siguen bajos y negativos con aumentos marginales según se observa de la inflación acumulada a mayo que fue del 0.01%. Ello por factores externos y en medio de una relativa estabilidad cambiaria durante el primer semestre, alterada poco antes de la decisión de los ingleses de seguir dirigiendo sus destinos económicos sin participar como miembro de la Unión Europea. Observándose una depreciación de poco más del 3,16% durante el II trimestre del 2016, tomando como referencia el tipo de cambio promedio ponderado en Monex.

En dicho contexto, las tasas de interés se mantienen a la baja, con la tasa básica pasiva en 5,20% al cierre de Julio 2016 (hoy en 5,05%) provocado en buena medida por aspectos metodológicos hasta el mes de setiembre. Por su parte, la tasa de política monetaria se mantiene en 1,75% desde el pasado mes de febrero, en línea con los costos de financiamiento en el mercado de interbancario de liquidez (1,59% a julio 2016), cuyas transacciones se han negociado en un rango entre 0.76% y 1,87% desde enero a la fecha. Igualmente, las tasas de captación promedio en colones se mantienen bajas, con leve repunte de la tasa en dólares, ubicándose al cierre de julio en 1,33%, niveles similares a los de mayo 2014 y cerca de los máximos más resientes observados en junio de ese mismo año (1,463%).

En lo que respecta al tipo de cambio, la volatilidad al parecer pierde intensidad luego de los altos niveles de estrés observados en los últimos dos meses; cuando alcanzó nuevos altos equivalentes a 0.301% diarios (4.778% anualizada) el pasado 21 de junio del año en curso – días previos al Brexit-; migrando pausadamente a niveles similares al promedio de las últimas 52 semanas equivalentes al 0.111% diario (1,76% anual), cerrando en el mes de julio en 0.15% (2,38% anual). En dicho periodo, el precio de la moneda americana se sostuvo cerca de los límites superiores de las últimas 52 semanas, correspondiente a un precio de ¢549 como promedio ponderado. Dando la sugerencia de haber encontrado quizá un nuevo nivel de operación que en las últimas 8 semanas ha figurado entre los ¢541 y ¢552 por dólar, con un promedio de ¢548.79 a precios de cierre semanal.
Aumento de la demanda externa, mayores requerimientos del sector público con motivo del aumento de los precios del petróleo, junto con el incremento de la posición en dólares del sistema bancario nacional y las inversiones en dólares; cuentan dentro de las causas que explican el aumento del tipo de cambio, que como apuntó el Banco Central en su informe de revisión del II semestre del 2016, ha sido un fenómeno recurrente desde noviembre del año pasado y que repercutió con fuerza al cierre de mayo del año en curso.
A cita de ejemplo y si bien la negociación promedio mensual en ventanilla se ubica en $2,719.8 millones al cierre de Julio, para un incremento del 3,43% respecto con el promedio del 2015; al mes de julio la disminución acumulada en la negociación mensual fue del 6,30%, versus la disminución del 0,40% observada en el mismo periodo del 2015.
En lo que va del año, las ventanillas muestran un superávit entre compras y venta por $343.6 millones, mientras que el Banco Central muestra un déficit por $425.22 millones y el sector público no financiero un superávit de $956.7 millones. En Monex, la salida de Recope y otras entidades públicas le ha significado una pérdida del 50% del volumen transado durante el 2016.
Curvas de Rendimiento en Mercado Primario y Secundario, Colones.
De acuerdo con la muestra de tasas de captación del Banco Central(BCCR), por el periodo comprendido del 01/10/2006 a la fecha; las tasas de interés en el mercado costarricense se encuentran en mínimos históricos. En este periodo observado, por ejemplo, la tasa a 10 años pagada por el BCCR, fue del 8.582%, con una volatilidad de 1,82 puntos porcentuales. Estadísticas más recientes de esa variable, la ubican en el 6,19%, con una volatilidad de 0.20 puntos porcentuales. Comportamiento muy en línea con el plan de largo plazo del Banco Central orientado hacia la disminución de la inflación y la estabilidad de los precios internos y externos. Y de su estrategia junto con el Ministerio de Hacienda por inducir un entorno de bajas tasas de interés, en ausencia de un nuevo paquete de impuestos que les permita mitigar el crecimiento de la deuda pública.

Como se observa en la ilustración #4, que muestra la banda de tasas de captación del Banco Central, tomando como referencia el promedio de las últimas 52 semanas y la volatilidad histórica; los niveles actuales se observan en límites inferiores, alejados del promedio. Una ubicación que, bajo la tesis normal de reversión a la media usual en los mercados financieros, se estima extrema con posibilidades de corrección. Principalmente en un contexto donde las expectativas de producción son positivas para el 2016-2017, a las que se agrega las expectativas de recuperación de los precios-inflación mayor-, hacia los límites normales objetivo del Banco Central de 3,00% ± 1 punto porcentual; y cuyas expectativas para el 2016 son que al menos se ubique en el límite inferior, es decir, que llegue o se acerque al menos al 2,00% anual.
Por otro lado, las expectativas de inflación a 12 meses han empezado a subir desde el pasado mes de abril 2016 cuando alcanzó mínimos de 3,54% para ubicarse en 4,03% al cierre de julio.
Igual comportamiento se observó sobre las expectativas de devaluación, las cuales experimentaron un cambio importante; ubicándose en 1,50%, 2,10% y 3,17% a 3,6 y 12 meses; un incremento en las expectativas de depreciación de poco más de 150 puntos básicos a 12 meses, respecto con los niveles observados en junio del 2016.

En lo que corresponde al mercado secundario, la información del Banco Central, da indicios de una recuperación paulatina de los niveles de tasas de interés al promedio de las últimas 52 semanas. Según reportes al 29 de julio 2016 versus el año previo; las tasas de hoy son menores 141 puntos básicos para plazos menores a un año, a plazos entre 1 y 5 años son menores 91 puntos básicos y arriba de los 5 años, la diferencia alcanza los 113 puntos básicos. Comportamiento que se observa en la ilustración #5

Tomando como referencia el promedio ponderado a 10 días de las tasas de interés representativas de corto y largo plazo ( 6 meses y 10 años); se aprecia el cambio alcista en las tasas de corto plazo a partir del mes de abril del año en curso (ver ilustración #6), mientras que en las de largo plazo, la tendencia bajista de las últimas 52 semanas, fue superada al cierre de mayo 2016.
Si bien los cambios pueden observarse como leves, se anticipan dos escenarios; uno de estabilidad que estaría denotada por una extensión lateral de ambas curvas o bien alcista moderada. Partiendo de la premisa de la ejecución de tácticas conjuntas de Hacienda y Banco Central en lo que viene del II semestre del 2016.
Algunas tácticas incluyen, negociación directa con inversionistas a tasas que no se negocian en el mercado bursátil, canjes y subastas inversas entre otras con inversionistas institucionales, orientadas a persuadir a banqueros y a inversionistas sobre la conveniencia de sostener tasas de interés bajas.

Para el mes de julio 2016, existían registradas en la Bolsa un total de 180 emisiones en colones del sector público, 69 del Banco Central y Ministerio de Hacienda.
A esa fecha, las tasas de interés de corto y mediano plazo se ubicaron entre 3,26 % y 6,24% (90 y 1260 días), mientras que en el largo plazo se ubicaron entre 7,00% y 9,08%, respectivamente. El plazo promedio de vencimiento de la curva de rendimientos en colones se se ubico en los 1840 días
Curvas de Rendimiento en Mercado Primario y Secundario, Dólares.

De acuerdo con el índice de seguimiento del costo de captación en dólares del Banco Central de Costa Rica; las tasas en dólares terminaron en 1.346% anual como promedio al cierre de julio del 2016. La mayor necesidad de dólares para atender la demanda de crédito interna y pago de las rentas del capital; ha sostenido en alza este indicador desde finales de junio del 2015. Los niveles actuales superan los mínimos observados en febrero del 2014, con posibilidades de superar los altos más recientes de 1,463% del 10 de junio de ese mismo año.
Al cierre de julio 2016, en el mercado secundario costarricense se observaron pocas emisiones estandarizadas en dólares. El emisor con más presencia fue el Banco Popular de Desarrollo Comunal con un total de 111 emisiones, de las cuales 7 eran estandarizadas. Seguido del BCR, BCAC, BNCR y PRIVAL; quienes en su conjunto agregaron otras 21 emisiones estandarizadas para un total de 28 vigentes al 30 de julio del 2016.

Los rendimientos de las emisiones estandarizadas de los emisores antes mencionados, se ubicaron alrededor del 3,79% anual, con un vencimiento promedio de 557 días. Las emisiones no estandarizadas de corto plazo evidenciaron un rendimiento promedio del 3,08% con 137 días de vencimiento promedio.
De acuerdo con la curva de rendimientos de emisiones soberanas en dólares (ver ilustración #9), los rendimientos de corto y mediano plazo se ubicaron entre 2,56% y 4,64% y entre el 5,00% y 6,53% a largo plazo. La duración media de la canasta de emisiones quedó en 2616 días.
Para el último semestre, se esperan importantes vencimientos promedio mensuales por $413,0 millones, con requerimientos para agosto por un total de $486.4 millones que confrontaran a los emisores en el mercado de captaciones. Poco más del 60% corresponden a emisiones de los Bancos públicos y el Ministerio de Hacienda, mientras que el 40% complementario corresponden a emisiones del sector privado.
Conclusiones y expectativas:
Costa Rica estará connotada de un crecimiento económico mayor o similar a la región, con expectativas de baja al 4,20% al cierre del 2016. Acompañado de bajos niveles de inflación, alto desempleo y baja relativa en las tasas de interés. Si bien se espera una disminución del ingreso disponible bruto, se centran expectativas positivas de sostenibilidad del consumo en los hogares costarricenses.
Cambios en la oferta y demanda de divisas, producto de aumentos en los precios de los energéticos, aumento de la demanda externa, retribución al capital y menor endeudamiento: han provocado cambios superiores a los esperados en el tipo de cambio que al parecer se ha ubicado en un nuevo nivel de negociación. Situación que se intesificaría si el ritmo de pérdidas esperadas en reservas monetarias internacionales disminuyen más allá de las previsiones del Banco Central en su revisión del plan económico para el II semestre del 2016 (13,2% y 12% del PIB).
No se observan o esperan cambios en la estrategia de manejo de la política monetaria, de manera que se anticipa estabilidad en la tasa de política monetaria con variaciones leves no más allá de los 25 puntos básicos durante el II semestre; pero si en lo que se refiere al crecimiento del crédito en dólares, donde se anticipan medidas contractivas para mitigar el riesgo de deterioro de la cartera de crédito nacional. Medidas que incluyen, mayores requerimientos patrimoniales, endurecimiento de las garantías, entro otras; para cubrir el riesgo de incumplimiento en condiciones de depreciación de la moneda en niveles superiores a los esperados. O bien inducir a los bancos el apostar a mayor incremento de la cartera en colones, a efectos de mitigar los riesgos de deterioro de su balance.
En el ámbito fiscal, continúan los riesgos de endeudamiento creciente. En un contexto de baja o nula probabilidad de que se aprueben nuevos impuestos en la actual administración. Los Políticos de turno que esperan un fracaso de esta administración, confían contar con el apoyo de las actuales y futuras generaciones para ;
- Sin impuestos, tener la valentía para disminuir el gasto público que no tiene otra respuesta que despedir gente, congelar los aumentos indexados a inflación, y quitar las pensiones de priveligio. Dichos ahorros invertirlos en infraestructura, tecnología y disminución de la deuda pública.
- Con impuestos, mantener el aparato estatal sin crecimiento, invertir en tecnología para aumentar la productividad del personal actual, invertir en infraestructura y disminuir el endeudamiento.
En el medio bursátil los vencimientos esperados en el II semestre bien pudieren inducir una competencia por recursos financieros entre banqueros, lo cual podría estar liderado por los Estatales que son los que enfrentarán los mayores vencimientos. Asociado con dicha realidad, bien podríamos esperar presiones sobre las tasas de interés tanto en colones como en dólares.
No olviden escribir a gsdmar@gsdmar.onmicrosoft.com, «..Inversiones a su medida».
GSD/UL..
