Coyuntura Bursátil | Semana 51. Costa Rica en Perspectiva. Inteligencia Bursátil

La semana 51 del 2025 en Costa Rica se caracterizó por una confluencia de sucesos políticos, económicos y sociales que delinean el cierre del 2025. En el plano político, la votación sobre la inmunidad del presidente Rodrigo Chaves generó una fractura visible dentro del Partido Liberación Nacional, debilitando la cohesión de la principal fracción opositora y aumentando la percepción de incertidumbre institucional. Este episodio se suma a un ambiente electoral cargado de propuestas inusuales para las elecciones de 2026, que van desde minería espacial hasta proyectos de teleféricos urbanos, reflejando tanto creatividad como desconexión con la realidad fiscal del país.
En el ámbito económico-financiero, el Banco Central anunció la suspensión del Sistema Nacional de Pagos Electrónicos (SINPE) durante tres días al cierre del año, lo que generó preocupación en sectores comerciales y bancarios por la afectación en transacciones críticas. Paralelamente, la Caja Costarricense de Seguro Social confirmó que el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte alcanzará por primera vez a casi 400.000 pensionados en 2026, un hito que plantea retos de sostenibilidad fiscal y presión sobre las tasas de interés y el tipo de cambio.
El sector social se vio sacudido por tragedias: un incendio en Zapote cobró la vida de tres niñas y una adulta, mientras otro siniestro en una cuartería capitalina dejó cinco fallecidos, evidenciando vulnerabilidades en infraestructura y gestión de riesgos. A esto se sumó un fin de semana con ocho muertes en carretera, principalmente motociclistas, lo que reavivó el debate sobre seguridad vial.
En el plano corporativo y deportivo, el Club Saprissa enfrentó un nuevo sacudón con la salida de Erick Lonnis de la gerencia deportiva, mientras que en ciclismo Alejandro Fonseca se consolidó como bicampeón de la Vuelta a Costa Rica, reforzando la visibilidad internacional del deporte nacional. Además, el Ministerio de Trabajo recibió más de 100 denuncias por incumplimiento en el pago de aguinaldos, reflejando tensiones laborales en el cierre del año.

Desde la perspectiva del sentimiento del inversor, la fractura política y las tragedias sociales aumentan la percepción de riesgo país. En la valoración de portafolios, los sectores consumo y financiero enfrentan volatilidad, pero ello se deja de lado con la euforía que vive la mitad del país con el triple trofeo que la liga le dió a sus inchas. En el medio Mercado bursátil, la pausa en SINPE y las denuncias laborales generan cautela en operaciones de corto plazo. Y en cuanto a expectativas financieras, en particular en lo que se refiere a tasas de interés y tipo de cambio, la presión fiscal por el aumento de pensionados anticipa ajustes en política monetaria.

En general, la semana 51 cierra con un panorama de alta sensibilidad política y social, acompañado de retos financieros estructurales. Los inversionistas deben considerar escenarios de liquidez restringida y volatilidad institucional al proyectar sus portafolios hacia el inicio del 2026.

NEGOCIOS BURSÁTILES (Cifras en millones de USD$)

La Bolsa Nacional de Valores cerró la semana 51 con una disminución general en la actividad, reflejando el comportamiento típico de fin de año y una mayor cautela por parte de los inversionistas institucionales. El volumen total negociado alcanzó $748.97 millones, lo que representa una caída de $139.34 millones respecto a la semana previa. Este retroceso confirma un mercado que entra en fase de menor dinamismo operativo, aunque con señales puntuales de recomposición estratégica.

El mercado de liquidez sumó $84.02 millones, por debajo de los $118.43 millones de la semana anterior. La reducción responde a una menor rotación de instrumentos de corto plazo y a un cierre anticipado de posiciones, en un entorno donde las tasas permanecen estables y sin presiones alcistas relevantes. La menor actividad en este segmento contribuyó a un sentimiento de mercado más defensivo.

El mercado primario registró la contracción más marcada, cayendo de $257.03 millones a $68.05 millones. La ausencia de colocaciones significativas por parte del Gobierno y emisores privados, sumada a la expectativa de tasas más bajas en 2026, llevó a los inversionistas a posponer decisiones de entrada. Esta pausa redujo la referencia para la formación de precios en el resto del mercado.

En contraste, el mercado secundario fue el motor de la semana, alcanzando $400.58 millones, por encima de los $304.33 millones de la semana previa. El repunte evidencia un mayor interés por recomposición de portafolios, especialmente en deuda soberana de mediano plazo, aprovechando la estabilidad cambiaria y la continuidad de la política monetaria expansiva. Este comportamiento sugiere que los inversionistas están consolidando posiciones antes del cierre fiscal.

Los reportos se mantuvieron relativamente estables, con $196.32 millones, apenas por debajo de los $208.51 millones de la semana anterior. La demanda por financiamiento de corto plazo se moderó, coherente con un mercado que reduce operaciones apalancadas en la recta final del año.

En conjunto, la semana 51 mostró un mercado bursátil menos voluminoso pero con señales claras de reacomodo interno. La fortaleza del mercado secundario compensó parcialmente la caída en liquidez y primario, mientras que las tasas y el tipo de cambio permanecieron estables. Para los portafolios institucionales, el entorno sigue siendo favorable para consolidar posiciones en deuda soberana y mantener cautela en instrumentos de corto plazo, a la espera de las primeras señales macroeconómicas del 2026. Gsandel.


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