Fuente: Agencia Mintel, líder en «Inteligencia de Mercados»(es.mintel.com).
Los avances en ciencia, tecnología y crecimiento de las redes sociales; cada vez influyen más sobre el comportamiento y expectativas del consumidor. Una variable de sumo interés del empresario, cuyos objetivos se encuentran alineados en todo y bajo cualquier circunstancia a cumplir con su misión de suministrar a sus clientes los bienes y servicios que se ajustan a sus necesidades.
Hay quienes se enfocan en uno de los principios económicos más arraigado en las generaciones previas a los mileniums, «toda oferta crea su propia demanda». Lo que sugiere, salvo opinión en contrario, que solo basta o interesa «que y como se produce«, pues el para quién florecerá por si solo, usando los medios de persuación adecuados.
Cual fuere la filosofía de empresarial de atender las necesidades del público, los clientes, los consumidores. Bien sea que tenga un negocio o piense en emprender uno nuevo; en al sector de alimentos y bebidas, los motores o tendencias se resumen en las líneas siguientes.
Acorde con las tendencias actuales según estudio 2016-2017 de la Agencia Mintel, empresa global líder en “Inteligencia de Mercados” sobre “Tendencias Globales de Alimentación y Bebidas 2016”; los consumidores demandan cada vez más productos naturales; forzando a las empresas a eliminar ingredientes artificiales.
Los consumidores igualmente se encuentran cada vez más interesados en la realidad ecológica que sufre el planeta; las seguías, el desperdicio de alimentos entre otros que afectan el abastecimiento, la preparación y producción de bebidas y alimentos, son temas que no solo ocupan el balance de resultados de la empresa, sino, el concepto de desarrollo y sostenibilidad de la empresa, interesada en el bien común.
Cada vez el consumidor se ocupa mas no solo de su belleza, sino, de su interior. Tomando conciencia de que su dieta guarda relación directa con su aspecto y estado emocional. Generando un nuevo interés por productos que atiendan tanto lo físico como el bienestar personal, creado espacio a nuevos productos con todo tipo de colágenos y prebióticos.
Productos vegetarianos y sin lactosa, orientado a consumidores con problemas alimenticios o seguidores de dietas vegetarianas, poco a poco toma vigor cambiando de “alternativo” para convertirse en lo generalizado.
En las tendencias cuentan los productos para todos los cuerpos, de manera que los consumidores se animan a ser más activos y por tanto, a demandar productos que les ayuden en su nutrición deportiva.
Más que historias los consumidores demandan hechos; es decir, productos que en efecto cumplan con funciones certificadas. Un tema de interés incluso de los reguladores.
La innovación y la tecnología siguen brindando nuevas formas de acceder a los productos. Compras online, apps y servicios de reparto están transformando el acceso de los consumidores a gangas, nichos de ofertas o menús completos. Brindando a los consumidores la oportunidad de buscar más allá de los proveedores físicos tradicionales.
Diversos medios y las redes sociales centradas en la comida, han des-encadenado un nuevo interés por la cocina, y el compartir creaciones nuevas, abriéndole posibilidades a unos a competir con la televisión, mientras otros se centran en especialidades. En uno u otro caso, el asunto es compartir, lo cual tiene un gran poder de transformación.
En todos los grupos de edad, se detecta un mayor número de consumidores que viven en hogares unifamiliares o comen solos ocasionalmente. Lo cual requiere de productos en cantidades apropiadas y de promociones que reduzcan la estima de comer solo.
Los avances en biotecnología, las redes sociales, el interés por lo natural y volver a lo esencial; impulsan el consumo de granos tradicionales y las supercomidas, bajo el principio de lo antiguo es mejor que lo producido hoy en día. Ello sugiere el interés de la gente por entender su fisiología personal y diseñar dietas que le conecten con sus ancestros o con su composición genética.
Los estereotipos negativos de que todo el contenido graso es malo han comenzado a disminuir. El conocimiento de las diferentes fuentes de grasa buena y mala está provocando un cambio hacia un paradigma en el que el contenido graso no es lo primero ni lo más importante cuando se buscan productos saludables.
Si bien el sabor ha sido el eje central de la innovación, en el área de bebidas y alimentos; las sociedades actuales más visuales y centradas en compartir, reclaman más color y arte. Empaques con colores más vibrantes y formas novedosas son el tema que pudieren ganar las alabanzas del consumidor y de publicación en redes sociales.
GSD/UL.
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