Realizado por: Geovanny Ant. Sandí Delgado (10/03/2016).
Durante la presente semana los agentes económicos de Costa Rica disfrutaron de un buen cúmulo de cifras sobre la economía costarricense. La semana arrancó con las conclusiones preliminares del FMI, entidad que en general confirma la urgencia de contar con nuevos ingresos y herramientas para mitigar el riesgo de sobre-endeudamiento del país. Asunto sobre el cual, no ayudó mucho la nueva metodología de estimación de la producción nacional, que revela con mucho acierto cuan dependientes somos los Ticos del sector servicios.
Una economía que dejó la producción de postres (cacao, banano, piña, melón) y apuesta a una nueva forma de dependencia de las grandes corporaciones con presencia mundial. Las cuales rondan los países en busca de tipos de cambio estables, altas tasas de interés que remuneren el capital o de personal calificado pero barato. Un tema interesante que retomaremos a futuro.
Como nota importante en la semana; el Banco Central dejó sin cambio la tasa de política monetaria, haciendo notar que las circunstancias económicas no son de las mejores en el ámbito mundial y en ese entorno Costa Rica ha ido perdiendo calidad crediticia. Si bien las cifras de crecimiento de la producción siguen superando expectativas, ello sucede en un contexto de estabilidad relativa de precios influenciado por el comportamiento de los precios del petróleo y las materias primas en el mercado internacional; un elemento coyuntural que podría ser transitorio, con la amenaza de un déficit fiscal hasta el momento manejado con relativo acierto para no atizar la hoguera de la suba de tasas de interés en el mercado local. En razón de lo anterior, el nivel de la inflación sigue reportando cifras negativas, con expectativas de convergencia al rango meta del BCCR al término del presente año. Situación que bien pudiere no ser sostenible, si como se observa en los últimos 30 días, los precios del petróleo y sus derivados se recuperan.
Al panorama anterior e igualmente favorable, se agrega una baja recurrente de la tasa básica pasiva aún cuando algunos Bancos Privados distorcionan los resultados al reportar tasas de hasta un 8 % o 9% a 180 y 360 días. Comportamiento preocupante para cualquiera que este recurriendo a dichas tácticas para solventar sus necesidades de fondeo. Un asunto que amerita seguimiento. Con todo y tales distorsiones, la TBP se quedó en 5,65% hasta el próximo miércoles. Mientras el mercado de divisas por su lado se encuentra bajo control del Banco Central en rangos que muestran una depreciación interanual del 0,30% ubicándose en nivels promedio de los ¢535, muy similar a nivels de hace un año atrás . Finalmente, no obstante que la economía según el «Índice Mensual de Actividad Económica» (IMAE) crece, aún le quedamos debiendo al sector construcción, el cual decrece respecto enero del 2015.
Con ese ambiente, Banco Central y Hacienda ofrecen en conjunto seis emisiones, de las cuales una es a tasa básica, instrumento que tiene asociado un premio de 200 puntos básicos, de manera tal que, siendo que la tasa básica pasiva se encuentra en 5,65%, el cupón neto esperado a 180 días queda en 7,04% (=(5,65% + 2,00%)* 0,92). Los detalles se observan en el cuadro de valoración que se muestra a continuación, con las características y detalles de cada una de las emisiones y en las últimas tres columnas los rendimientos, precios ofrecidos y el valor relativo respecto con los precios de mercado.

Junto con las emisiones en colones, Hacienda ofrece la serie E$220217 denominada en dólares, a una tasa del 2,50% (tasa equivalente a bono).
Acorde con la valoración realizada, la selección de los activos supone un rendimiento esperado superior al 6,00% en los próximos 270 y 360 dias plazo, partiendo de un ajuste en tasas al alza de 50 puntos básicos. Dicho orden se puede ver con mayor propiedad en los cuadros y gráfica siguiente;

Por último, según cifras reportadas por la Bolsa Nacional de Valores este viernes; durante la semana del 07 al 11 de marzo del 2016 el volumen transado en bolsa acumuló $785.9 millones, 3,38% menos que la cifra de observada durante la primera semana de marzo. Las preferencias de inversión siguen siendo en moneda local (62,00%) y el complemento en dólares (38,00%), tímidamente se invirtió el 0,13% en unidades de desarrollo. Estas últimas de poco valor en un entorno deflacionario. Los valores de mayor interés son emitidos por el sector público, el cual consumió el 93,24% del volumen transado.
Poco menos del 68,00% de las transacciones fueron negociados en el mercado secundario, 27,00% en el mercado de liquidez y el complemento en negociaciones del mercado primario. Por tipo de operación, las recompras constituyen el principal negocio del mercado secundario con el 63,26% del volumen transado en bolsa- particularmente en momentos donde se alienta la baja en las tasas de interés-, seguido de las negociaciones de deuda con una participación del 35,69% del volumen del mercado secundario.
Al parecer los agentes poco a poco van disminuyendo su apetito por riesgo, al concentrar poco menos del 52,00% de las operaciones con vencimientos menores o iguales a 360 días, 30,00% entre 1 y 3 años y 18,00%, incluso recompras. En el mercado de deuda el 78,49% de la compra de valores se hicieron a plazos mayores de 360 días y ellas 45,09% fue a plazos de más de 3 años.
Las emisiones en colones y en dólares que mayor interés acumularon de los inversionistas son las que se miran a continuación;

GSD/UL..
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