Tensiones Políticas y Estabilidad Cambiaria Marcan la Semana Tres de Enero 2026
La tercera semana de enero del 2026 profundizó el clima de cautela que venía marcando el inicio del año, con una combinación de tensiones políticas y señales económicas mixtas que influyeron en la lectura de riesgo país y en la valoración de portafolios locales. En el frente político, la campaña electoral entró en una fase más áspera tras revelarse negociaciones entre partidos y grupos religiosos para asegurar apoyos estratégicos. Aunque estas alianzas no modifican de inmediato el marco macroeconómico, sí incrementan la percepción de incertidumbre regulatoria, especialmente en sectores donde la política pública puede cambiar por presiones ideológicas, como infraestructura, energía y banca estatal. Para los inversionistas institucionales, el episodio reforzó la necesidad de monitorear el riesgo político de corto plazo, sin provocar ajustes bruscos en portafolios, pero sí elevando el umbral de prudencia en decisiones nuevas de asignación.
En paralelo, la discusión ambiental tomó un lugar central cuando los principales candidatos expusieron sus posturas sobre el balance entre desarrollo inmobiliario y protección de ecosistemas. La conversación pública giró en torno a permisos, uso de suelo y eventuales reformas regulatorias, temas que históricamente afectan la velocidad de ejecución de proyectos turísticos, comerciales y residenciales. Aunque no hubo anuncios concretos, el mercado interpretó estas posiciones como señales tempranas de posibles cambios en la tramitología ambiental. El sentimiento inversor se mantuvo expectante, con énfasis en emisores expuestos a procesos de aprobación ambiental y en portafolios con activos vinculados a zonas costeras o áreas protegidas.
En el plano económico, el tipo de cambio continuó mostrando estabilidad con una apreciación acumulada cercana a ¢11 durante la semana, reflejando holgura en la liquidez en dólares y un entorno de menor presión importadora. Esta apreciación del colón generó ajustes negativos de corto plazo en portafolios dolarizados, pero reforzó la percepción de control monetario y contribuyó a anclar expectativas inflacionarias. Para la renta fija en moneda local, el entorno fue favorable, con un sentimiento más constructivo hacia instrumentos de mediano plazo ante la expectativa de estabilidad cambiaria y ausencia de choques inflacionarios.
En conjunto, la semana tres consolidó un tono de vigilancia prudente: ruido político creciente, señales regulatorias difusas y un tipo de cambio estable que amortiguó parte de la incertidumbre. El mercado bursátil local mantuvo un comportamiento lateral, reflejando la preferencia por esperar mayor claridad electoral antes de asumir posiciones direccionales. Para el InventarioMensual de enero 2026, esta semana aporta un capítulo marcado por estabilidad macroeconómica, sensibilidad política elevada y ajustes cambiarios que influyeron en la valoración de portafolios en dólares.
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