Coyuntura Bursátil | Resumen de negocios 2024-2025

Contexto económico y financiero

El cierre de 2025 en el mercado bursátil costarricense estuvo condicionado por un entorno de política monetaria expansiva y una estacionalidad que secó la liquidez en el tramo final del año. El hecho más relevante del mes fue la decisión de la Junta Directiva del Banco Central de reducir la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 25 puntos base, situándola en 3,25% a partir del 19 de diciembre. Este movimiento, fundamentado en una inflación interanual de -0,4% en noviembre, profundizó la tendencia a la baja en los rendimientos locales y presionó la Tasa Básica Pasiva hacia el 3,77%. En términos de flujo, el mercado experimentó una calidad de volumen desigual; mientras que la primera quincena mostró un dinamismo moderado impulsado por el rebalanceo de carteras de inversionistas institucionales y el programa de Creadores de Mercado, la segunda mitad sufrió un estrujamiento de liquidez sistémico. Los Reportos Tripartitos, a pesar de su dominio habitual, cedieron terreno ante la inactividad de las tesorerías bancarias por el cierre fiscal, dejando al Mercado Secundario con una participación relativa inusualmente alta, aunque con montos nominales deprimidos. El tipo de cambio en el Monex, cerrando cerca de los ¢496,00, mantuvo la tónica de apreciación del colón, limitando el apetito por papel en dólares y consolidando la preferencia por activos de corta duración en moneda nacional. En suma, diciembre de 2025 consolidó un mercado de «bajos tipos» con una profundidad transaccional mínima, donde el exceso de liquidez bancaria no logró traducirse en una formación de precios robusta debido a la parálisis operativa del periodo festivo.

El ciclo de negocios del 2025, cerró con un incremento interanual del 12% en el volumen transado, alcanzando los $36.885.91 millones, a pesar de una caída del 9% en la cantidad de transacciones totales. Este crecimiento estuvo cimentado en un robusto desempeño del Mercado Primario, que registró una expansión del 49% en mucho por el rescate de negocios del Sistema SINPE con la implementación exitosa de la figua de «Creadores de Mercado», compensando con creces la contracción del 28% en el Mercado de Liquidez. La estructura del mercado refleja un sesgo usual y profundo hacia el Sector Público, que acaparó el 92,6% de la operativa frente a un Sector Privado que retrocedió un 22% en su volumen anual. Por moneda, el apetito por el colón costarricense se fortaleció con un crecimiento del 16%, mientras que los instrumentos en dólares mostraron un avance marginal del 3%. Destaca un cambio estructural en la madurez de los portafolios, con un incremento del 39% en las operaciones a plazos mayores de tres años, sugiriendo una migración hacia el tramo largo de la curva para capturar rendimientos ante la política expansiva. En cuanto a la tipología operativa, la Deuda se consolidó como el motor principal con un aumento del 22%, mientras que los instrumentos de renta variable y derivados sufrieron correcciones severas de doble dígito. Este dinamismo, enmarcado en una apreciación del tipo de cambio promedio del 2%, dibuja un mercado con mayor profundidad en el fondeo estatal y una rotación de carteras que prioriza el valor devengado sobre la liquidez inmediata.

La comparativa del volumen transado por tipo de operación entre los periodos 2024 y 2025 revela una transformación significativa en la dinámica de la Bolsa Nacional de Valores. El segmento de Deuda no solo se consolidó como el pilar fundamental del mercado, sino que experimentó una expansión notable, impulsando el crecimiento sistémico. Paralelamente, el Mercado Primario registró el avance más agresivo en términos porcentuales, reflejando una intensa actividad de captación por parte del Ministerio de Hacienda y el Banco Central para gestionar sus necesidades de financiamiento y política monetaria.

En contraste, se observa un retroceso en las operaciones de Recompra y el Mercado de Liquidez, lo que sugiere un desplazamiento del capital desde la gestión de corto plazo hacia instrumentos de inversión de mayor calado y duración. Esta rotación es consistente con la búsqueda de rendimientos en un entorno de tasas a la baja, donde los inversionistas institucionales han preferido asegurar tasas en el mercado primario y secundario de deuda antes que mantener excedentes en vehículos de liquidez inmediata. Los volúmenes en acciones y derivados permanecen como componentes marginales, subrayando la naturaleza predominantemente de renta fija del ecosistema bursátil costarricense.

Expectativas 2026: El Despertar de la Inversión Estratégica en un Mercado de Tasas a la Baja.

El cierre del ciclo 2025 ha consolidado una transformación estructural en la Bolsa Nacional de Valores, marcando el momento idóneo para que los inversionistas institucionales y corporativos optimicen sus posiciones. Con una Tasa de Política Monetaria en niveles del 3,25% y un incremento del 49% en el volumen del Mercado Primario, el ecosistema bursátil costarricense está demostrando una profundidad y dinamismo sin precedentes, impulsado por una migración hacia plazos mayores a tres años que busca capturar valor antes de futuros ajustes. La robustez del sector público, que acapara el 92,6% de la operativa, junto con un fortalecimiento del apetito por instrumentos en colones, ofrece un escenario de estabilidad y rendimientos devengados que supera la gestión pasiva de liquidez. Participar hoy en la bolsa costarricense no es solo una decisión de tesorería, es un movimiento estratégico para asegurar rentabilidad en un mercado que se sofistica y expande su volumen transado año tras año.

Para capitalizar el dinamismo observado en el cierre de 2025, donde el volumen transado creció un 12% impulsado por el Mercado Primario, la estrategia debe enfocarse en la captura de rendimientos reales ante una Tasa de Política Monetaria (TPM) expansiva de 3,25%. El crecimiento del 39% en operaciones a plazos mayores de tres años sugiere que la ventana de oportunidad se encuentra en la extensión de la duración de las carteras para asegurar tasas actuales antes de posibles compresiones adicionales en los spreads. Se recomienda una sobreponderación en instrumentos de Deuda del Sector Público en colones, aprovechando que este segmento creció un 16% y ofrece la mayor profundidad de mercado con un riesgo de crédito soberano controlado.

Para la gestión de tesorería corporativa, es vital rotar los excedentes desde el Mercado de Liquidez, que mostró una contracción operativa del 28%, hacia el Mercado Secundario de compra-ventas, el cual mantuvo una participación relativa sólida del 37% incluso en periodos de estrujamiento sistémico. Esta rotación permite una mayor formación de precios y evita el costo de oportunidad de mantener efectivo ocioso en un entorno donde el tipo de cambio muestra una tendencia de apreciación estable cerca de los ¢496,00. El enfoque debe ser la construcción de una escalera de vencimientos (laddering) que combine emisiones de corto plazo para necesidades operativas y papel de largo plazo para maximizar el valor devengado, alineándose con la tendencia de mercado que favorece los activos de mayor madurez.

Gsandel.


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