Coyuntura Bursátil, semana #49

En contraste con el BCCR, Hacienda opera con holgura. Mientras los operadores presionan los precios.

Durante la primera semana de diciembre, el Ministerio de Hacienda intensificó la gestión tributaria con los vencimientos de impuestos y obligaciones propias del cierre fiscal, lo que elevó la presión sobre la recaudación y reforzó la necesidad de liquidez en el mercado interno. El Marco Fiscal de Mediano Plazo reafirmó la meta de reducir el déficit primario y contener el endeudamiento, en un entorno de crecimiento moderado y disciplina presupuestaria. El Banco Central mantuvo la Tasa Básica Pasiva en 3,78%, reflejando estabilidad en el crédito en colones, mientras la Tasa Efectiva en Dólares se ubicó en 3,13%, en línea con las condiciones externas. El tipo de cambio de referencia cerró en ¢485,15 para la compra y ¢491,54 para la venta, mostrando una leve apreciación del colón. El mercado MONEX registró 1.225 transacciones en la semana, con un volumen negociado de US$305,08 millones. Los precios se movieron entre un mínimo de ¢488,06 y un máximo de ¢492,2, con una apertura en ¢493 y un cierre en ¢490, lo que reflejó un ajuste técnico en la dinámica cambiaria. La menor intervención del Banco Central sugirió un equilibrio autónomo del mercado, en un contexto de estabilidad que redujo presiones inflacionarias sobre bienes importados. Factores externos, como la política monetaria de Estados Unidos, continúan condicionando expectativas y añaden incertidumbre sobre el comportamiento futuro. El entorno fiscal de fin de año refuerza la necesidad de disciplina en el gasto y eficiencia en la recaudación. La combinación de estabilidad monetaria y cautela fiscal generó confianza en los agentes económicos. El colón se mantuvo por debajo de los ¢500, lo que favoreció la previsibilidad en las transacciones internacionales. La dinámica cambiaria reflejó un balance entre oferta y demanda, con baja volatilidad en el corto plazo. Para la semana siguiente se anticipa un movimiento estable en torno a ¢490, con escasas probabilidades de variaciones abruptas.

En el ámbito bursátil, la Bolsa Nacional de Valores reflejó una marcada disminución en el volumen transado durante la semana 49 respecto a la anterior. El total de negocios alcanzó $433,30 millones, frente a $761,74 millones en la semana previa, lo que significó una caída de $328,44 millones. El mercado de liquidez cerró con $52,26 millones, mostrando una reducción de $39,78 millones respecto al periodo anterior, mientras que el mercado primario registró $92,27 millones, con una variación negativa de $28,97 millones. El mercado secundario fue el que más retrocedió, al pasar de $318,39 millones a $125,15 millones, una contracción de $193,24 millones que evidenció menor dinamismo en las transacciones de títulos ya emitidos. Los reportos también mostraron una baja, con $163,62 millones frente a $230,07 millones en la semana previa, reflejando una disminución de $66,45 millones. La tendencia semanal estuvo marcada por una menor actividad en todos los segmentos, con especial incidencia en el secundario, lo que explica la caída general del volumen bursátil y confirma un cierre de año con ajustes en la liquidez y en la rotación de instrumentos financieros. En circunstancias donde Banco Central más que Hacienda, será el que provea del papel requerido por los gestores de portafolios e inversión de los excesos de liquidez del sector institucional, mientras valoran el nuevo contexto de inversión para el periodo 2026-27.

Fuente: Interclear, en millones de dólares.

MINISTERIO DE HACIENDA.

En septiembre de 2025, los ingresos totales del Gobierno Central crecieron un 2,2% respecto al mismo mes de 2024, alcanzando ¢5.580.185,5 millones, mientras que los gastos disminuyeron un 1,6%, sumando ¢6.684.504,8 millones. Esto resultó en un déficit financiero del 2,1% del PIB, menor al de 2024, y un superávit primario del 1,3% del PIB. Los ingresos tributarios aumentaron un 2,7%, concentrándose el 89% en cuatro impuestos principales: ingresos y utilidades (37,7%), IVA (37,4%), combustibles y consumo. El impuesto a los ingresos y utilidades creció un 16,8%, mientras que el IVA aumentó un 4,5%.
En cuanto a los gastos, las remuneraciones representaron el 30,6% del gasto total, con una caída del 3,8% respecto a 2024. El Ministerio de Educación recibió el 57,2% de estas remuneraciones. La compra de bienes y servicios creció un 3,9%, destacando el aumento en servicios y materiales. Los intereses decrecieron un 16%, debido a menos vencimientos en comparación con 2024. Las transferencias corrientes crecieron un 0,7%, con la mayor parte destinada al sector público, incluyendo el Fondo de Educación Superior y la CCSS.
El gasto de capital aumentó un 181,1% respecto a 2024, impulsado por mayores transferencias al sector público y privado, así como por recursos externos. La inversión creció un 3,7%, destacando los gastos capitalizables en programas del MOPT, MAG y otros ministerios. En general, los ingresos y gastos del Gobierno Central en septiembre de 2025 reflejan una mejora en el déficit financiero y un crecimiento moderado en ingresos tributarios, mientras que los gastos totales y corrientes disminuyeron.


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